Entrevista al magistrado Carlos Gómez Martínez de la clínica jurídica de la Fundació Monti-Sion Solidària

1.- ¿Qué son las clínicas jurídicas?

Desde el punto de vista pedagógico la clínica jurídica es un método de enseñanza del derecho consistente en la resolución de casos prácticos reales, no teóricos, que afectan a personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad, bajo la tutela de los profesores o de profesionales del derecho. Es, por tanto, un modo experiencial de aproximación al derecho.

Desde la perspectiva social, las clínicas jurídicas son una de las maneras a través de las cuales la universidad retorna a la sociedad su conocimiento experto en derecho prestando asistencia legal a personas necesitadas.

Desde la óptica del usuario de los servicios de una ONG, la clínica jurídica es un modo de empoderamiento ya que le proporciona la posibilidad de ejercer sus derechos. La necesidad, el riesgo de exclusión, la vulnerabilidad, no suponen una merma de la condición humana de quienes las padecen. Tratarles como sujetos de derechos, darles la oportunidad de ejercitarlos es una de las mejores maneras de reconocerles en  su dignidad.

2.- Y, concretamente ¿en qué consiste esta clínica jurídica? ¿Cuál es su origen? ¿Qué temas jurídicos suelen abordarse?

Se atribuye el surgimiento de las clínicas jurídicas a Jerome Frank, quien, en 1933 comenzó a defender la idea de copiar de las facultades de medicina una enseñanza práctica y real de los conocimientos adquiridos en la facultad universitaria que, además, repercutiese positivamente en la sociedad, tal como sucedía con los dispensarios médicos universitarios.

Desde los años sesenta las clínicas jurídicas se han extendido a otros países y continentes. Hoy puede hablarse de un “movimiento clínico global” que confirma el éxito del modelo. Sin embargo, en Europa se trata de una nueva tendencia todavía no consolidada y que depende, en gran medida, del esfuerzo realizado por algunas facultades de derecho.

Las materias más frecuentemente tratadas en la clínicas jurídica de la Fundació Monti-Sion Solidària son: desahucios, extranjería, familia, relaciones laborales, hipotecas, protección de menores, y fraccionamiento de multas.

3.- Exactamente de qué manera colaboran el ICAIB y la UIB con la clínica jurídica?

El 24 de junio de 2013 el ICAIB, la UIB y Monti-Sion Solidària firmaron un convenio tripartito para colaborar en el funcionamiento de una clínica jurídica en esta última entidad. En virtud del convenio el Colegio de Abogados aporta los abogados que desean participar “pro bono” en esta actividad, la facultad de derechos selecciona los alumnos que toman parte en ella y Monti-Sion Solidària pone el local y selecciona de sus beneficiarios a aquellos que precisan de asesoramiento legal.

4.- Sabemos que existen distintos tipos, ​Clínica jurídica ASILO Y REFUGIO, Clínica jurídica ALIMENTOS Y SOLIDARIDAD, Clínica jurídica EXTRANJERÍA Y DERECHOS SOCIALES, ¿podría comentarnos las características que las diferencian?

Se diferencian, en primer lugar, por las materias que tratan. Así, la clínica jurídica de la Creu Roja está especializada en refugiados, mientras que las de Cáritas y la Fundación Monti-Sion Solidària son generales. Además, existen diferencias metodológicas puesto que en el caso de Monti-Sion Solidària a la clínica jurídica llegan los casos tras un “triaje” llevado a cabo por los entrevistadores que determinan que la solicitante de ayuda precisa asesoramiento legal, pero sin que exista un expediente previo que los abogados y alumnos puedan consultar con anterioridad. Creo que las clínicas jurídicas en la Creu Roja i en Cáritas están más estructuradas de modo que ya en la primera entrevista se tienen más datos de la solicitante de ayuda cuando se enfrenta a la primera entrevista con ella. La clínica jurídica de Monti-Sion Solidària se asemeja más a la realidad: se abre la puerta del despacho y entra un cliente que puede presentar cualquier tipo de caso.

5.- Recientemente se ha llevado a cabo un cambio de domicilio, ¿a qué se debe o qué finalidad se quiere conseguir con ello? ¿Qué novedades hay en el nuevo recinto?

El nuevo local de la Fundació Monti-Sion Solidària cuenta con un gran patio en el que los beneficiarios pueden hacer cola sin estar en la calle. La situación de una persona que está haciendo fila en la calle a la espera de recibir ayuda alimentaria coloca a los solicitantes en situación de gran fragilidad, lo que se evita en el nuevo local.

La clínica jurídica ha mejorado sus instalaciones aunque quizás no todo lo que se merece.

6.- Nos consta que actualmente la ONG está constituida como fundación, ¿qué ventajas aporta, tanto a los usuarios como a los voluntarios, esta nueva forma? ¿Quienes son los componentes del equipo directivo?

Si, desde el 16 de noviembre de 2016 Monti-Sion Solidària es una fundación. La principal ventaja es que esta forma jurídica facilita la obtención de ayudas dadas las desgravaciones fiscales establecidas para las aportaciones que pueda hacer cualquier benefactor.

El control de la administración, a través del Protectorado, es mayor, pero la fundación se halla en mejor situación para la percepción de ayudas públicas.

Los componentes del Patronato son miembros de la junta directiva de la Associació Monti-Sion Solidària excepto el presidente de la Associación de Antiguos Alumnos de Monti-Sion que es miembro nato. Se trata de las personas que asumen responsabilidades en el funcionamiento de la ONG, por ejemplo, entrevistas, transporte, cadena de alimentos, ropa, juguetes, mochilas solidarias, clínica jurídica, merienda solidaria, administración o recursos humanos

7.- ¿De qué manera podemos colaborar con la clínica jurídica? Tanto si somos ciudadanos con ganas de ayudar, como estudiantes o profesionales del sector jurídico y de otros sectores. ¿Llevan a cabo alguna campaña especial, como por ejemplo por navidad?

Cualquier ciudadano puede colaborar con nosotros de varias maneras. Una de ellas es haciendo una aportación económica, otra participando como voluntario. Tanto en uno como en otro caso es aconsejable acudir a nuestro local en la calle Lluis Martí 19 de Palma un jueves por la tarde, de 16’30 a 19 horas, para conocernos mejor.

Un abogado puede colaborar apuntándose al listado de letrados que quieren participar pro-bono en la clínica jurídica.

8.- Pasamos a la parte más personal, ¿qué le llevó a decidir colaborar con la clínica jurídica?

Siempre me ha interesado la enseñanza del derecho. He sido once años profesor asociado en la facultad de Derecho de la UIB y de 1999 a 2002 fui director de la Escuela Judicial. Creo que es muy importante experimentar como actúa el derecho en la realidad, como puede ayudar a las personas.

Empecé como voluntario en Monti-Sion Solidària en 2009 y enseguida me di cuenta de que las personas que solicitan alimentos en muchos casos tienen un problema legal y me hice consciente de que había que ayudarles.

Mis contactos en la facultad de derecho y largas conversaciones con el anterior decano Santiago Cavanillas condujeron a la creación de la clínica jurídica para la que, desde el principio, todo fueron facilidades.

La intervención de la profesora Margalida Capellà fue definitiva así como la del decano del ICAIB Martín Aleñar que desde el inicio de su mandato mostró gran interés por potenciar la abogacía “por bono” en el marco de la responsabilidad social de la abogacía.

9.- En estos años que llevas dedicándole tu tiempo, ¿podría contarnos alguna de sus experiencias más positivas?

Antes que nada he de precisar que yo no llevo a cabo el asesoramiento que es responsabilidad directa de los abogados y los alumnos. Sin embargo, inevitablemente, sí he tenido noticia de algunos casos. Examinar escrituras de hipoteca para determinar si hay cláusulas abusivas, aconsejar sobre subidas de alquiler, hacer un escrito exigiendo devolución de tarjeta de residente a un extranjero al que le habían privado de ella sin resolución judicial ni administrativa previa, son asesoramientos y actuaciones que se han realizado y han tenido efectos inmediatos.

10.- Como sabemos que no todo es de color de rosa, también podría destacarnos sus malas experiencias o puntos donde le gustaría que cambiase la clínica jurídica.

Algunas de las personas que acuden a la clínica jurídica tienen vida difícil y es imposible prestarles ayuda. Por ejemplo, inmigrantes recién llegados, sin papeles. Su situación dependerá de factores que no son jurídicos y que están a menudo fuera del alcance de la actuación de nuestra clínica.

Otros beneficiarios llevan una vida desestructurada que hace difícil el seguimiento de su caso.

Aunque a los alumnos y alumnas de la clínica jurídica se les facilita una acreditación para que puedan realizar el seguimiento de los beneficiarios ante oficinas y organismos públicos, me gustaría que su estatus legal estuviese mejor definido.

11.- ¿Cómo ve la posible evolución que harán en general las clínicas jurídicas y ésta en concreto?

Creo que se consolidarán definitivamente cuando se compruebe su doble utilidad para la enseñanza del derecho y para la sociedad.

Puede suceder que programas como la ayuda alimenticia o de ropa sean innecesarios en el futuro si la crisis se supera definitivamente y si los servicios públicos incrementan sus prestaciones, pero programas como el de la clínica jurídica, altamente cualificados y de efectos más permanentes seguirán siendo precisos.

12.- Para terminar, nos gustaría que nos dedicara una conclusión final y una breve reflexión personal.

La clínica jurídica proporciona un enfoque humanista a la enseñanza del derecho ya que provee al alumno de competencias para enfrentar situaciones de alta sensibilidad social y para trabajar en equipo, le impulsa a ser capaz de actuar con autonomía y responsabilidad, le muestra lo que significa vivir juntos y le ayuda a desarrollar empatía hacia otras personas y a valorar la interdependencia.

Para la acción social la clínica jurídica tiene, además de utilidad práctica, un alto significado simbólico en cuanto que transforma la beneficencia en justicia social al contribuir al empoderamiento de personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad social.

La clínica jurídica es una forma de ejercer la solidaridad con una cierta “horizontalidad”, que no “viene de arriba” ya que está a cargo de jóvenes en formación que comparten con los beneficiarios una cierta vulnerabilidad.

La esperanza de cambiar el mundo viene de los jóvenes (Hannah Arendt) y si estos se forman en contacto directo con los problemas sociales de personas concretas en situación de vulnerabilidad da la sensación de que no todo está perdido.



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Don Carlos Gómez Martínez Magistrado de la Sala Civil y penal del TSJ de las Islas Baleares.

 



 

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