En España, siempre se otorga una custodia compartida. A cargo de José Luis Sariego Morillo.

AD 12/2019

ABSTRACT

En el presente artículo se aborda el tema de qué es una custodia compartida. Usando la lógica matemática, nos encontramos con que, en España, miles de custodias exclusivas maternas, son en realidad custodias compartidas “encubiertas”. Y todo ello para justificar la idea decimonónica de que las madres deben seguir ejerciendo el rol tradicional de cuidadoras, y los padres deben seguir siendo los “proveedores” de la familia. En cierto modo, quiero demostrar que, en el fondo, casi todas las custodias que se otorgan en España, son compartidas.

This article addresses the topic of what is shared custody. Using mathematical logic, we find that, in Spain, thousands of maternal custody, are actually “covert” shared custody. And all this to justify the nineteenth-century idea that mothers should continue to exercise the traditional role of caregivers, and parents should remain the “providers” of the family. In a way, I want to show that, basically, almost all the granted custodies in Spain are shared ones.

PALABRAS CLAVE:

  • Separación
  • Divorcio
  • Menores
  • Custodia compartida
  • Tiempos y espacios

Muchas veces se discute en torno a qué y qué significa una custodia compartida.

En particular, a mi me gusta más simplificar la definición, siguiendo la máxima del espíritu del art. 68 del Código Civil.

Entiendo que la custodia compartida es una obligación de ambos progenitores, y por ende, un derecho del niño, tal como establece el Consejo de Europa en su resolución 2079 (2015).

Puede consultar esta resolución en http://assembly.coe.int/nw/xml/XRef/Xref-XML2HTML-EN.asp?fileid=22220

En realidad, la custodia monoparental no difiere mucho de la compartida, en cuanto al desarrollo de las facultades parentales, por cuanto siempre se establece una patria potestad compartida.

Esto es, que todas las decisiones con respecto a los hijos deben tomarse de mutuo acuerdo.

El problema estriba en que de facto cuando se otorga la custodia de un niño a una madre (60%) o un padre (6%), se está dando alas desde los Juzgados a los progenitores “custodios” para hacer lo que les de la gana, al menos, en la mayoría de ocasiones (cambio de colegio, cambio de médico, cambio de residencia, etc.)

En muchos casos, los motivos de permitir que el niño se vaya a otra ciudad, o cambie de
colegio, se les permite a las madres, debido al reconocimiento de la custodia monoparental, en estos casos, el interés superior del menor pasa a un segundo plano. No puede haber una idea mas arcaica, pero es la realidad que nos encontramos cada día.

Pero volvamos al tema de este articulo: En España ¿son todas las custodias compartidas?

Creo que sí y sin lugar a dudas, salvo cuando hay privación de derechos (patria potestad) de los progenitores por una situación de cierto riesgo para los niños, que son los menos.

Basta comprobar que en casi todos los casos se otorga la mitad del tiempo de cuidado de los niños, cuando los niños están de vacaciones. El resto del año, esta paridad de trato entre madres y padres desaparece.

En Europa (Dinamarca, Portugal, Reino Unido, Alemania, Suecia, Noruega, Italia, etc.) están dando ya un paso por delante de nosotros, porque el debate es sobre la paridad entre sexos, a la hora de establecer la custodia de los niños, tras el divorcio.

En Europa, ya no se habla de custodia compartida, sino de custodia repartida y físicamente equilibrada o igualitaria.

En España, si usamos un poco las matemáticas, nos encontramos con que estamos tan avanzados como en Europa, aunque no en los conceptos, ya que seguimos usando ideas muy machistas.

Hace unos meses, en un congreso internacional sobre custodia compartida, explicaba que según todas las investigaciones en occidente, padres y madres, apenas pasamos de una hora a hora y media al día con nuestros hijos. Y me refiero a tiempo de calidad. Supongamos que los padres y madres, no miran el móvil ni la tableta y/u ordenador, ni preparan la comida, ni se transportan en coche, ni ven la tele o leen un libro, ni hacen las compras, ni se asean, y tampoco hacen sexo, etc. Y que están todo el tiempo que no trabajan o duermen, pendientes de los niños. En este hipotético caso, el tiempo con los niños apenas llega a las cinco horas al día.   

Tras esta reflexión, veamos cual es el estándar español de una custodia exclusiva materna con un régimen de vistas al padre muy usual en España: Visitas dos tardes entre semana y fines de semana alternos:

  • Primera semana:

Sin título.png

Aquí el niño duerme durante 70 horas a la semana (custodia de Morfeo)

Pasa en el colegio 37,5 horas (custodia del director/a del colegio)

Pasa con mamá 53,5 horas a la semana (custodia materna)

Y pasa con papá 7 horas (custodia paterna)

  • Veamos la segunda semana:

Sin título2.png

Aquí el niño también duerme durante 70 horas a la semana (custodia de Morfeo)

Pasa en el colegio 37,5 horas, también (custodia del director/a del colegio)

Pasa con mamá 22 horas a la semana (custodia materna)

Y pasa con papá 38,5 horas (custodia paterna)

Vaya. En la segunda semana, el padre pasa más tiempo efectivo de cuidado de su hijo que la madre, pero ella sigue ostentando la custodia exclusiva.

Veamos en cómputo mensual cual es la diferencia de tiempos:

Sin título3.png

Esto es, que la diferencia de tiempo que pasan los niños con su padre y su madre en un régimen estándar es de apenas un 8,92% en cómputo mensual.

Esto es, ¿Por una diferencia de tiempos de cuidado del niño, de menos del 9% se llama a esto una custodia exclusiva?

Si tomamos en cuenta la mitad de las vacaciones, la diferencia en cómputo anual se reduce a un 6,5%.

Veamos la diferencia con respecto a una custodia compartida de semanas alternas de viernes a viernes:

Sin título4.png

En este caso, los niños duermen y van al colegio las mismas horas, pero cambian las horas que están con su padre y con su padre, que son las mismas horas: 121.

Veamos el porcentaje:

Sin título5.png

¿Cuál es la diferencia real entre una custodia compartida y una exclusiva estándar? Veámoslo:

Sin título6.png

Esto es, que la diferencia entre una custodia compartida y una exclusiva es de un 4,46% del tiempo, teóricamente efectivo, que pasamos con los niños.

Pero en ambos casos hay otra gran diferencia, que son los cambios de casa o cambios de contextos familiares, que tanto desestabilizan a los niños.

He elaborado una simulación del año 2018, de los cambios a los que sometemos a un niño con custodia exclusiva con régimen de visitas estándar y mitad de vacaciones, y nos sale esto:

Sin título7.png

En rojo, son dos transiciones (padre recoge y devuelve al niño en casa de su madre)

En verde, es sólo una transición de recogida o entrega del niño, los viernes y domingos.

Pues sí, un niño debe despedirse de su madre y de su padre hasta 210 veces al año, y cambiar de contexto familiar (niño maleta).

Hemos hecho esta misma simulación en un caso de custodia compartida de semanas alternas y nos sale esto:

Sin título8.png

Ósea, que de las 210 veces que cambia el niño de contexto familiar, pasamos a sólo 48 al año.

Además, hay una ventaja añadida en este sistema, y es que el niño es recogido y entregado en el colegio, no en la casa de su madre. Todos los “cambios” se producen en un contexto más natural para el niño (colegio), y evita tensiones típicas de las entregas y recogidas estándares.

En todo caso veamos someramente las ventajas de un modelo y otro:

En custodia compartida:

el contexto de intercambio es natural. El colegio
Ambos progenitores comparten actividades extras a 50%
mejor organización de tiempos de tareas y juegos.
fin de semana para organizar la semana
el niño no siente ni cosificación ni sensación de pérdida
no hay niño reloj, menos estrés para el niño
El niño hace los mismos kilómetros que cuando estaban sus padres juntos.
Niño tiene “sus cosas” en ambos hogares
Niño no sufre estrés post vacacional
Ambos progenitores comparten actividad escolar por semanas
Ambos progenitores se ocupan de temas médicos
Favorece la cooperación de ambos progenitores
Favorece la conciliación de vida profesional y familiar de los adultos
Padres y madres tienen la misma proyección laboral (techo de cristal desaparece)

 

Y veamos las “ventajas” de la custodia exclusiva:

el niño hace muchos kilómetros en los cambios
el contexto de recogida-entrega es muy estresante
dificulta actividades extra escolares de los niños
favorece el menor rendimiento escolar
el niño se siente como una cosa (cosificación)
síndrome del “niño reloj” (Papi ¿cuánto queda?, ¿Qué hora es?)
Niño tiene que llevar consigo “maleta” de ropa y demás
Niño sufre estrés añadido después de vacaciones (cambios de rutinas temporal)
si el niño va a ingles los martes, solo un progenitor puede verificarlo
solo un progenitor lleva y recoge al niño del colegio (desapego escolar)
solo un progenitor se ocupa de temas médicos
Complejidad en coordinación de los progenitores (inflexibilidad)
Dificultad para conciliar vida profesional y familiar de ambos progenitores
Custodia materna, dificulta acceso al trabajo y menos proyección laboral de las madres

Pues por todo esto y muchas cosas más, sigo pensando que la custodia compartida es más ventajosa para todos, y que a partir de ahora se deberían denominar así todas las custodias, y comenzar a decir en sentencias que se hace un reparto de tiempos, espacios y responsabilidades equis, sea o no sea paritario.

Sevilla, 12 de febrero de 2018.



foto mia

 

 

 

 



 

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