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El uso de la tecnología para facilitar el acceso a la justicia. Artículo para los amigos que no son abogados. A cargo de Iraida Herrera Abreu.

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En este artículo pretendo explicarles un poco cómo algunos abogados estamos utilizando la tecnología en búsqueda de facilitar el acceso a la justicia. Amigos que se han dedicado a otras profesiones suelen preguntarme “pero y ¿cómo es que los abogados están usando tecnología?” y “que relación puede haber entre la tecnología y el acceso a la justicia?”

Pues aquí les respondo: los abogados estamos utilizando la tecnología tal y como ustedes. De hecho, utilizamos tecnología que es más simple de lo que imaginan. Lo que sucede, es que nuestro gremio iba tarde. Quiero enfocarme en cómo usamos esas herramientas para mejorar el acceso a la justicia. Pero, si quieren saber cómo funciona la innovación legal en general, les recomiendo darle una leída a este artículo, muy completo, escrito por Mayra Ariñez.  

Vamos al acceso a la justicia. Primero ¿a qué nos referimos cuando utilizamos esa frase, “acceso a la justicia”? Aquí una definición formal: “El acceso a la justicia es un principio básico del estado de derecho. Sin acceso a la justicia, las personas no pueden hacer oír su voz, ejercer sus derechos, hacer frente a la discriminación o hacer que rindan cuentas los encargados de la adopción de decisiones.”[1]

Una de las implicaciones de este principio es que podamos ser representados por alguien profesional, para que nuestra voz se escuche de la manera correcta. Sin embargo, en varios sistemas legales la mayoría de las personas no pueden pagar los honorarios de un abogado.

Esto genera el siguiente problema ¿cómo obtenemos justicia sin representación? Y aclaro, no por poder tener a un abogado se garantizará la justicia, pero, sí que se garantizará el derecho de ser representado por alguien de quien se presume que sabe lo que hace. Ese derecho, todos lo tenemos y debería de poder ser ejercido. Pero ¿lo es realmente?

Veamos qué pasa con un sistema que todos conocemos: Estados Unidos. El reporte de “Justice Gap Report” de The Legal Services Corporation (LSC por sus siglas en inglés) [2]  de hace tres años nos demostró lo siguiente:  

A) El 86% de litigios civiles tienen una representación legal insuficiente o nula.

B) El 71% de familias de bajos recursos ha tenido por lo menos un problema legal anual (incluyendo violencia doméstica, habitabilidad del hogar, beneficios de veteranos, problemas con el sistema de salud).

C) En el año 2017 personas de bajos recursos buscaron asesoría legal gratuita en organizaciones para resolver aproximadamente 1.7 millones de disputas legales. La mitad de estas personas no pudieron tener asesoría legal por falta de recursos.

El promedio del precio por hora de un abogado en Estados Unidos es de $350 y la paga por hora de un estadounidense promedio es de 25$ la hora[3]. Hagan la matemática y se los dejo para pensar. ¿Por qué creen que en Estados Unidos se necesita tanto trabajo pro-bono y hay tantas “Legal Aid Organizations”?

Quiero recalcar que la falta de representación no es la única causa de carencia de acceso a la justicia. Hay otros elementos que están en juego en cada sistema. En México, por ejemplo: está claro que hay otros factores que afectan la falta de acceso a la justicia. Por ejemplo, son insuficientes los recursos adecuados que permiten garantizar la procuración y administración de la justicia en el sistema judicial.[4]

Pero entonces ¿cómo están algunos abogados y sus equipos intentando mejorar el acceso a la justicia con el uso de la tecnología? El sistema legal estadounidense (para seguir con el ejemplo) permite, en ciertos casos y dependiendo de la legislación estatal, que las personas se representen “pro se” (que en latín significa para uno mismo o por uno mismo). Pero ¿cómo alguien que no estudió derecho va a representarse sólo? Pues los abogados y defensores que utilizan tecnología le han encontrado soluciones a esta problemática. 

Desde el 2000, el acceso a la asesoría legal ha crecido enormemente en Estados Unidos. Esto ya que cada Estado ahora ofrece un sitio web con descripciones de procesos, recursos y conexiones en caso de necesitar apoyo de una organización. En el resto del mundo, esto también sucede así; en distintas escalas, pero también sucede así. No debemos subestimar el buen uso que se le puede dar a un sencillo sitio web.[5]

Las siguientes son algunas formasen las que estamos usando para mejorar el acceso a la justicia[6]:

  1. Sitios web de instituciones públicas, cortes y organizaciones que ofrecen representación: en la última década los sitios web han pasado de ser una página meramente descriptiva y se han vuelto una herramienta para asistir a litigantes “pro se”. Algunos sitios de las cortes incluyen formularios para que los litigantes llenen y los presenten a la corte de una manera estandarizada. Incluyen pasos a seguir, videos y bastantes recursos para poder asesorarse, por ejemplo: LawHelp.

2.- Recursos interactivos y asistencia legal remota: se han desarrollado plataformas para dar asesoría legal gratuita a personas de escasos recursos, a través de estudiantes de derecho (supervisados) o a través de abogados voluntarios. Por ejemplo, Legal Services of Northern Michigan ha implementado un sistema en línea para que personas de bajos recursos puedan escribir preguntas vía chat y para que abogados voluntarios puedan responderlas en la plataforma.

3.- Automatización de documentos: en vez de tener que descargar las guías que ofrecen las cortes que usualmente están redactadas con tecnicismos legales, ahora los litigantes pueden llenar entrevistas guiadas sencillas, elaboradas por abogados, para poder luego descargar los formularios y documentos a presentar llenos a la corte (automáticamente), sin necesidad de pagarle a un abogado. Tecnologías como la de Documate o Docassemble se han utilizado por equipos de abogados para poder llevar a cabo estos proyectos.

Aquí algunos casos en los que la automatización de documentos ha asistido gratuitamente a personas de escasos recursos:

  •  Covid19 Eviction Forms elaborado por el equipo de A2J Tech Store: esta solución fue creada para ayudar a los arrendatarios a generar una declaración para prevenir el desalojo de su residencia hasta el 31 de diciembre del 2020. Esta declaración es necesaria de conformidad con la orden que protege a los inquilinos de desalojo, emitida por el Centro para el Control de Enfermedades y Prevención (CDC). Esta herramienta (que ahora está disponible en inglés, español, somalí y portugués) ha sido útil para más de 10,000 arrendatarios al rededor de los Estados Unidos de América durante octubre del 2020.
  • Los estudiantes de la Facultad de Derecho de Columbia University han utilizado Documate para crear aplicaciones que ayuden a los clientes de varias organizaciones legales a automatizar la redacción de documentos legales. El proyecto inició después de que Columbia Law School Legal Technology Association y HelpSelf Legal se unieron en el semestre de primavera de 2018 para ofrecer el software de creación de automatización de documentos de HelpSelf para causas dignas. Ahora su ayuda se está expandiendo y están ayudando a personas de escasos recursos en América del Sur.
  • La plataforma HelpSelf Legal, una iniciativa pro-bono, empezó a funcionar como una plataforma para asistir a víctimas de violencia doméstica. En esta plataforma se les provee ayuda legal automatizada a personas de bajos ingresos para poder reportar y tomar acciones legales luego de sufrir causales de violencia doméstica.

4.- Presentación y obtención electrónica de documentos: abogados alrededor del mundo han luchado por iniciativas para que las cortes permitan la presentación, obtención y notificación de documentos de manera electrónica.

5.- Las redes sociales: varias organizaciones están ayudando a educar a los litigantes “pro se” por medio de sus canales de YouTube o por medio de publicaciones en redes sociales. Tener una presencia en las redes, ha permitido a las organizaciones de asistencia jurídica a promocionar una vía alternativa para las personas de bajos recursos para hacer preguntas, buscar acceso a la justicia y conectarse con abogados voluntarios.

Indiscutiblemente las organizaciones de asistencia legal, las cortes y, sobre todo, los equipos multidisciplinarios de abogados, ingenieros y otras profesiones han desarrollado modelos para mejorar el acceso a la justicia para personas de bajos recursos. Pero, queda bastante por hacer. Más en países de sistema de derecho civil, en los que la tecnología aún no juega un rol en la práctica legal para fortalecer el acceso a la justicia.

Los modelos existentes pueden ser mejorados y los que ya funcionan adaptados a otros sistemas legales. La evidencia de casos en los que esta combinación (abogacía y tecnología) está funcionando está clara y disponible.

Si tienen alguna idea para mejorar el acceso a la justicia a través de la tecnología, no duden en contactarme. Probablemente no tenga la respuesta, ¡pero sí la intención de encontrar las herramientas para lograrlo junto a ustedes!

Iraida Herrera

5 de noviembre de 2020


[1]Disponible en: https://www.un.org/ruleoflaw/es/thematic-areas/access-to-justice-and-rule-of-law-institutions/access-to-justice/

[2] Justice Gap Report: Measuring the Civil Legal Needs of Low-income Americans, disponible en https://www.lsc.gov/media-center/publications/2017-justice-gap-report

[3] Justice Gap Report: Measuring the Civil Legal Needs of Low-income Americans, disponible en https://www.lsc.gov/media-center/publications/2017-justice-gap-report

[4] Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos (CMDPDH) Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia (IMDHD), Acceso a la justicia en México: La constante impunidad en casos de violaciones a derechos humanos Informe presentado ante el Consejo de Derechos Humanos con motivo del Examen Periódico Universal de México.

[5] Harvard Journal of Law & Technology, Use of Technology to enhance access to justice, disponible en: http://jolt.law.harvard.edu/articles/pdf/v26/26HarvJLTech241.pdf página 246.

[6] Harvard Journal of Law & Technology, Use of Technology to enhance access to justice, disponible en: http://jolt.law.harvard.edu/articles/pdf/v26/26HarvJLTech241.pdf página 247.


Iraida ha ejercido la abogacía durante cuatro años en Guatemala. Ha desarrollado tecnología para abogados y notarios públicos en América Latina fundando junto a sus amigos Public Note. Actualmente es Project Manager en A2J Tech, una empresa social de Denver, Colorado que busca el acceso a la justicia a través del uso de la tecnología.

  • Es abogada y notaria (cum laude) por la Universidad Francisco Marroquín, Guatemala (2016).
  • LL.M. Máster General en Derecho de la Facultad de Derecho de la Universidad de Cornell, Nueva York (2019).
  • Actualmente, está cursando un MBA Máster en Administración de Empresas enfocado en Innovación y Gestión Estratégica de Tecnología en London School of Business and Finance, Londres (2021).

Contacto: irai@publicnote.gt

Linkedin: Iraida Herrera

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