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Innovación en la educación del sector legal. A cargo de Mayra Alejandra Ariñez Vera.

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Innovación en la educación del sector legal

Palabras clave: innovación – educación – derecho – metodología – enseñanza

Mis años de universidad, fueron igual a la de muchos jóvenes estudiantes de “leyes”, muchos libros por aprender, clases magistrales, profesores apasionados por el derecho y también otras experiencias que hacían que me cuestione lo que realmente significa ser abogado y si realmente me estaba preparando para serlo.  

Recuerdo de manera especial una noche de estudios en la que trataba de aprender y memorizar la constitución. Siendo las 3 a.m., con muchas tazas de café encima y honestamente mucho sueño me pregunté: ¿realmente debo aprenderme todos los artículos de la constitución? Con una sonrisa me respondí: ¡Sí, por supuesto que si!  Irónicamente, un año después la constitución de mi país fue abrogada y remplazada por una nueva.

Esta anécdota refleja sin duda un episodio de mi vida en el que involuntariamente estaba cuestionando el sistema de enseñanza en derecho.  De un lado, tratar de entender si la metodología de aprendizaje era el adecuado; y por otro, cuestionarme si aprender de memoria una norma era realmente algo necesario para ejercer mi carrera profesional.

Les hago las siguientes preguntas: ¿Cómo creen que debería ser la enseñanza del derecho? ¿las habilidades aprendidas en las facultades de derecho son suficientes para afrontar las exigencias del mercado laboral?

Durante este corto texto trataré de responder a estas dos cuestiones, entendiendo que cuando hablamos de la enseñanza en derecho existen dos aspectos fundamentales a considerar. El primero, sobre la metodología que se aplica en la enseñanza del derecho; y el segundo, sobre los contenidos académicos que se enseñan y las demandas del mercado laboral.

Metodología de enseñanza del derecho

Comenzaré señalando que gran parte de la metodología de enseñanza en derecho, se ha basado en el método magistral, que tiene que ver con el proceso de aprendizaje donde el profesor (emisor) transmite conocimientos y experiencias al alumno, que es el receptor de la información. Dicho de otra forma, el profesor habla y el estudiante escucha (aprender escuchando).

Bajo esta metodología es el profesor quien tiene el protagonismo y el alumno tiene un rol pasivo. Esto puedo ocasionar que el alumno se vea limitado en su creatividad. llegando inclusive a crearse una dependencia de los alumnos frente a lo que sus profesores les enseñan.

En 2010 un grupo de investigadores del Massachusetts Institute of Technology (MIT)[1] realizaron un experimento para medir la actividad cerebral de un estudiante cuando atiende una clase magistral. El experimento consistía en colocar un sensor electrotérmico sobre la muñeca del estudiante para medir la actividad eléctrica las 24 horas durante 7 días. El experimento mostró resultados muy interesantes, por un lado, el sensor registraba picos regulares y fuertes en los momentos de estudio, tales como realizar trabajos de laboratorio y tareas. Sin embargo, cuando el estudiante atendía en una clase magistral su actividad cerebral era la misma que cuando veía la televisión.

En efecto, nuestro cerebro aprende más haciendo cosas, por ello, el aprendizaje basado en el método magistral no es suficiente para formar a los estudiantes en derecho, aun cuando se acompañen con recursos didácticos, mapas explicativos o se conviertan en clases magistrales activas. En otras palabras, ¿Ustedes podrían aprender química con una clase magistral? Por supuesto que no. Lo mismo ocurre con el derecho, precisamente esa es la razón por la que muchos de los recién egresados sienten una desconexión entre lo que se enseña y lo que el mundo laboral pide.

Innovación en la enseñanza del derecho

De acuerdo con el diccionario de la Real Academia Española [2] innovación cuenta con dos significados. El primero entendido como la acción o efecto de innovar o alterar algo introduciendo novedades, y el segundo como la creación o modificación de un producto hasta su introducción al mercado.

Siguiendo esa línea de ideas, la “innovación en la metodología de enseñanza del derecho” tiene que ver con un conjunto de técnicas que introducen un cambio significativo en el proceso de enseñanza y aprendizaje del derecho.

¿Qué podríamos incorporar para innovar en la enseñanza del derecho?

En este punto existen muchos modelos innovadores de la educación en general que podrían aplicarse a la enseñanza del derecho, por ejemplo:

  • Aprendizaje basado en problemas: Esta metodología parte de un problema concreto y real. El trabajo de los alumnos consiste en la elaboración de proyectos con el objetivo de dar solución a esa problemática. En la actualidad muchos programas de derecho están innovando con esta metodología asegurándose que el futuro abogado entienda los problemas de la sociedad, aplique los conceptos aprendidos, indague datos y los resuelva de manera critica.
  • Gamificación: Es quizás una de las metodologías más innovadoras para el sector legal. Traslada la mecánica de los juegos al ámbito educativo con el fin de conseguir mejores resultados. De igual forma sirve para absorber conocimientos y mejorar las habilidades y competencias de los futuros abogados.
  • Pensamiento de Diseño o Design Thinking: Esta metodología tiene como objetivo resolver los problemas a partir de la comprensión de las necesidades del usuario. Aplicado esto a la educación legal su enfoque tiene que ver con identificar de manera exacta los problemas individuales y retos de cada alumno, generar ideas y resolverlos creativamente.
  • Educación Basada en competencias: Es una metodología utilizada por el aprendizaje e-learnig, se enfoca en proveer a los estudiantes rutas para fortalecer sus habilidades en un tema en específico a través de la creación de contenidos, módulos y cursos adaptables a sus necesidades. Esta metodología puede ir acompañada de videos, tableros de discusión y laboratorios virtuales orientados a que el alumno domine un tema concreto o una habilidad específica.

Innovación en el desarrollo de las competencias de los futuros abogados.

Para innovar en el desarrollo de las competencias de los estudiantes de derecho, es necesario entender el contexto del sector legal y el mercado laboral donde los futuros abogados desempeñarán sus labores. A diferencia del siglo XX, el mercado laboral de hoy es un mercado complejo, no solo porque existen nuevos ámbitos de desarrollo del derecho, sino que además requiere que los abogados desarrollen otras habilidades que tienen que ver con la prestación y comercialización de servicios jurídicos.

Dicho esto, para innovar en las competencias de los futuros abogados, es necesario diferenciar el derecho, del servicio jurídico. Por un lado, el derecho tiene como objetivo brindar a los abogados las capacidades suficientes para comprender el contexto jurídico de un determinado grupo social, territorio o sector de la economía. Por otro lado, el servicio jurídico tiene que ver con el negocio de ser abogado.

  • En cuanto al derecho, es necesario comprender que gracias a la digitalización y las tecnologías de información y comunicación las relaciones jurídicas han creado nuevos ámbitos de interacción y con ello surgen nuevos aspectos que regular y atender. Es en este punto donde las universidades pueden innovar fomentando la hiperespecialización de los abogados, tal como sucede en otras disciplinas del conocimiento.
  • En cuanto al negocio de ser abogados, las facultades de derecho pueden innovar sus programas incluyendo herramientas que ayuden a los abogados a entender el contexto de la  comercialización y prestación de los servicios  jurídicos, por ejemplo, entender cómo gestionar los equipos legales, como  resolver con eficiencia los casos asignados o como utilizar  la tecnología para complementar sus tareas legales / prestar los servicios jurídicos (legal management, legal operations, marketing jurídico, legaltech e innovación legal).

Como comentario final puedo señalar que los centros de estudios deben desplegar sus esfuerzos no solo para implementar una estructura virtual, la cual por cierto no equivale a innovación, sino que deben enfocarse en velar por la calidad de la enseñanza, buscando siempre que el profesional desarrolle un perfil hibrido que se inserte en el mercado laboral de manera inmediata.

La innovación es algo que debemos priorizar cuando escogemos un plan de estudios o nos enlístamos en una carrera profesional. No busquemos estudiar busquemos aprender y apasionarnos. Por tanto, aprovecho este espacio para invitar a todos aquellos que estén interesados en participar en los diversos programas y cursos que vamos a lanzar todo este 2021 y más allá desde Legaltechies Academy.


[1] Higher-ed leaders meet to discuss future of online education | MIT News | Massachusetts Institute of Technology

[2] innovación | Definición | Diccionario de la lengua española | RAE – ASALE


Mayra Alejandra Ariñez Vera

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