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Compensación al cónyuge por su dedicación al hogar en el régimen de separación de bienes. A cargo de Judith Martín Sánchez

AD 164/2020

COMPENSACIÓN AL CÓNYUGE POR SU DEDICACIÓN AL HOGAR EN EL RÉGIMEN DE SEPARACIÓN DE BIENES.

I.- INTRODUCCIÓN.

Es habitual que en los procedimientos de divorcio se hable de establecer una pensión compensatoria a favor de áquel al que el divorcio o separación le produce un mayor desequilibrio, enténdiendose éste, en términos generales, como la pérdida de capacidad económica y patrimonial en comparación a la anterior estando vigente el matrimonio y la pérdida de oportunidades laborales, entre otros motivos, por la dedicación de la mayor parte de su tiempo al trabajo para la casa y al cuidado de los hijos, sin tener otra dedicación profesional fuera del ámbito familiar.

Sin embargo, no es tan habitual hablar de la indemnización o compensación por la dedicación de forma exclusiva al hogar. Pues bien, aunque no nos suene tanto, nuestro Código Civil siempre ha previsto esa compensación, aplicable en aquellos casos en los que el matromonio se hubiese sometido al régimen económico de la separación de bienes.

Con este artículo, vamos a acercarnos un poco más a esta figura.

II.- PALABRAS CLAVE.

  • Matrimonio.
  • Cónyuge.
  • Trabajo para la casa.
  • Compensación.
  • Indemnización.
  • Cargas del matrimonio.
  • Art.1.438 del CC.
  • Pensión compensatoria.

III.- COMPENSACIÓN PREVISTA POR EL ART.1438 DEL CÓDIGO CIVIL.

En todo matrimonio, sea bajo el régimen económico matrimonial que sea, ambos cónyuges han de contribuir, proporcionalmente a sus recursos económicos, al sustento familiar. Así lo establece el art.1.438 del CC: “Los cónyuges contribuirán al sostenimiento de las cargas del matrimonio. A falta de convenio lo harán proporcionalmente a sus respectivos recursos económicos”. Ahora, esa contribución puede consistir tanto en un aporte económico y patrimonial, como en una aportación más doméstica. Es por ello que, este mismo artículo prevé que “El trabajo para la casa será considerado como contribución a las cargas y dará derecho a obtener una compensación que el Juez señalará, a falta de acuerdo, a la extinción del régimen de separación”.

Por lo tanto, el cónyuge que hubiese dedicado su tiempo de forma exclusiva al desarrollo de las tareas del hogar y al cuidado de los hijos, tendrá derecho a exigir al momento del divorcio o separación una compensación por dicho trabajo.

IV.- ¿QUÉ SE CONSIDERA TRABAJO PARA LA CASA?

Hasta hace unos años, solo se consideraba como trabajo para la casa la dedicación en exclusiva a las tareas del hogar y al cuidado de los hijos, sin embargo, actualmente también entra dentro de este concepto el trabajo o colaboración con el trabajo o actividad profesional del otro cónyuge.

Pensemos en un supuesto muy habitual: matrimonio casado en régimen de separación de bienes. Uno de los cónyuges es autónomo hostelero y regenta un pequeño restaurante. El otro, antes de contraer matrimonio era auxiliar en una clínica de odontología, pero un año después dejó ese trabajo para ayudar a su pareja en el restaurante, además de dedicarse al cuidado de la casa y de los hijos. Pues bien, al momento del divorcio nos encontramos con que uno de los cónyuges ha contribuido al trabajo del otro sin haber percibido salario y sin tener otra dedicación profesional. Si realizasemos una interpretación restrictiva del art.1.438, solo el trabajo doméstico sería compensable y nos encontraríamos con que uno de ellos, dedicándose a la actividad profesional y ecónomica del otro, ha estado durante años contribuyendo al sostenimiento de la familia con un trabajo que no ha sido retribuido.

Este trabajo ha de ser igualmente compensado y es por ello por lo que nuestra jurisprudencia lo consideró como una contribución indemnizable. Así lo entendió el Pleno del Tribunal Supremo en su Sentencia de 26 de abril de 2017:

“En el presente caso, es relevante que la esposa trabajó en la casa y, además, en el negocio familiar con un salario moderado y contratada como autónoma en el negocio de su suegra, lo que le privaba de indemnización por despido.

Por tanto esta sala debe declarar que la colaboración en actividades profesionales o negocios familiares, en condiciones laborales precarias, como es el caso, puede considerarse como trabajo para la casa que da derecho a una compensación, mediante una interpretación de la expresión “trabajo para la casa” contenida en el art.1438 CC, dado que con dicho trabajo se atiende principalmente al sostenimiento de las cargas del matrimonio de forma similar al trabajo en el hogar.”

Incluso en el caso de que el trabajo se desarrollase a cambio de retribución, siendo esta moderada o situándose por debajo de las condiciones del mercado laboral, si existe al mismo tiempo esa dedicación en exclusiva al cuidado de la casa y de los hijos (si los hubiera), también podría establecerse esta compensación. 

V.- DIFERENCIAS ENTRE LA COMPENSACIÓN DEL ART.1.438 Y LA PENSIÓN COMPENSATORIA DEL ART.97 DEL CC.

Ahora bien, tenemos que tener cuidado con no confundir esta compensación con la pensión compensatoria del art.97 del CC:

  1. La pensión compensatoria tiene su fundamento en el desequilibrio que tras la separación o divorcio se produce en uno de los cónyuges, en comparación con su situación estando vigente el matrimonio y con la del otro cónyuge, así como en la pérdida de oportunidades profesionales, entre otros motivos, por la mayor dedicación a la familia. La compensación del art.1.438 del CC tiene como objeto “indemnizar” a ese cónyuge que se   ha dedicado de forma exclusiva a trabajar para la casa, siendo ésta su contribución a las cargas matrimoniales.
  2. La pensión compensatoria puede acordarse tanto si el matrimonio se rigió por la sociedad de gananciales, como si lo fue por el régimen de separación de bienes. Sin embargo, la compensación solo tiene cabida en ese último caso.
  3. La pensión compensatoria tiene una proyección tanto pasada como futura, esto es, se determina su cuantía y duración teniendo en cuenta circunstancias tanto anteriores (durante el matrimonio), como posteriores (tras la separación o divorcio). En cambio, la compensación solo tiene en cuenta ese trabajo desarrollado en el hogar estando vigente el matrimonio y hasta la ruptura.

VI.- REQUISITOS PARA TENER DERECHO A LA COMPENSACIÓN DEL ART.1.438 DEL CC.

Para poder tener derecho a esta compensación, se han de cumplir los siguientes requisitos:

1.- El matrimonio debe regirse por el régimen económico de separación de bienes.

2.- La dedicación del cónyuge ha de ser exclusiva.

Es decir, quien reclame este derecho debe haberse dedicado únicamente al cuidado del hogar y de la familia (entendiéndose dentro de éste, el trabajo o colaboración en la actividad empresarial o profesional del otro) durante la vigencia del régimen de separación de bienes.

Puede no haber lugar a esta prestación, cuando el cónyuge que la reclame, estando vigente el matrimonio y el régimen de separación de bienes, hubiese trabajado por cuenta ajena fuera del hogar, por ejemplo, durante 8 años y 3 años solo para el hogar; o que hubiese compatibilizado ambos vigente el matrimonio de forma habitual. En este sentido se pronunció la Audiencia Provincial de Valencia en su Sentencia de 15 de mayo de 2014:

De cuanto se lleva dicho queda claro que la esposa solo durante cuatro años contribuyó de forma exclusiva con su dedicación al hogar, toda vez que con anterioridad, constante él y tras la ruptura ha trabajado y compatibilizado el trabajo tanto dentro como fuera del hogar (…) Falta por ello la prueba de una dedicación esencial o significativa a dichas tareas que la haría merecedora de la indemnización que ahora se revoca, pues la compensación de dicha dedicación ha tenido cauce adecuado a través de su derecho a establecer a su favor la pensión compensatoria acordada.”.

Tampoco la habrá en caso de que el cónyuge trabaje de forma habitual por cuenta ajena, aunque sea de forma parcial, percibiendo el debido salario por ello.  

3.- No es necesario que sea una dedicación excluyente. ¿Qué quiere decir esto? Pues bien, aunque el otro cónyuge también colaborase en las tareas del hogar y cuidado de los hijos, si bien, de forma ocasional, mientras el cónyuge que reclama la compensación se haya dedicado de forma mayoritaria a tales tareas, tendrá derecho a la misma.

Igualmente tendrá derecho aún en el caso de que tuviese colaboración externa a través de un/a empleada/o de hogar o niñera/o, y aún cuando a éste se le retribuye por cuenta del cónyuge del que se pretende la indemnización.

Así lo estableció como criterio el TS en su Sentencia 14 de julio de 2011, reiterándose posteriormente en sentencias de 31 de enero de 2014 y de 26 de marzo de 2015:

“La Audiencia Provincial estima que esta última interpretación resulta más acorde al contenido de la sentencia del Tribunal Supremos, esto es, la que considera que el trabajo para la casa realizado mayoritariamente por uno de los cónyuges le otorga derecho a obtener una compensación por el concepto previsto en el artículo 1438, aunque ese cónyuge también haya trabajado fuera de casa. Y ello, dice, “por el motivo de que caso de no hacerlo así, se estaría dando pábulo a un enriquecimiento injustificado del cónyuge que no prestó ese trabajo doméstico o lo hizo en cuantía ínfima en proporción a su trabajo o actividad laboral extradoméstica (ha de partirse de que hoy en día nadie se desentiende absolutamente de su familia ni de su casa), actividad a la que pudo dedicar todo el tiempo que quiso debido a la salvaguarda que para él y para su estabilidad familiar otorgaba el hecho de que el otro cónyuge desarrollaba, supervisaba y dirigía la atención diaria de la familiar, los hijos y la casa. Entendemos que la ratio del precepto no exige contribución “exclusiva, excluyente y directa” sino que la desigualdad que se trata de corregir no sólo se da cuando el acreedor se dedica exclusivamente al hogar, sino también cuando lo hace en mayor medida, de ahí que tengan derecho a la compensación tanto los primeros como los que compatibilizan dicha actividad familiar con otra económica o laboral”. Sin que sea óbice para ello que en esa tarea se auxilie de terceras personas a su servicio ya que, por un lado, “el hecho de que se disponga de servicio doméstico, implica la dirección de la economía doméstica, el control del trabajo realizado por las empleadas del servicio doméstico y el pago de sus retribuciones, así como la labor de supervisar y dar instrucciones a éstas sobre la forma de realizar los cometidos que se les encomiendan, y por otro, que la crianza y educación de los hijos así como el cuidado del hogar implica un gran esfuerzo y dedicación”.

4.- No es necesario que el otro cónyuge haya experimentado un incremento patrimonial o económico durante la duración del régimen matrimonial con motivo de tal trabajo o dedicación (STS de 14 de abril de 2015, Roj: STS 1693/2015).

VII.- OTROS ASPECTOS.

¿CÓMO SE PIDE LA COMPENSACIÓN?

La compensación del art.1.438 del CC es un derecho rogado, es decir, debe pedirse por el cónyuge que considere que tiene derecho a ella. En caso de divorcio o separación de mutuo acuerdo, deberá recogerse en el convenio regulador, y en caso de divorcio o separación contenciosa, deberá pedirse en la demanda.

También podrá pedirse en un momento posterior al procedimiento matrimonial propiamente dicho (teniendo en cuenta el plazo de prescripción).

¿PUEDE SOLICITARSE LA FIJACIÓN DE UNA PENSIÓN COMPENSATORIA Y LA COMPENSACIÓN DEL ART.1.438 DEL CC?

La respuesta es afirmativa y así se reconoce desde la Sentencia 678/2015, del Tribunal Supremo de 11 de diciembre de 2015: “…la compensación del art.1438 CC. Se trata de una norma de liquidación del régimen económico matrimonial de separación de bienes que no es incompatible con la pensión compensatoria, aunque pueda tenerse en cuenta a la hora de fijar la compensación, y que puede hacerse efectiva bien en el proceso conyugal o en un procedimiento independiente.”.

Ahora bien, algunas Audiencias declaran que habrá que tener cuidado de no recaer en una duplicidad de prestaciones que respondan a una misma razón de ser.

¿CÓMO SE DETERMINA SU CUANTÍA?

La mayoría de los juzgados y tribunales suelen aplicar como parámetros el salario mínimo interprofesional o el equivalente al salario medio del servicio doméstico de la zona.

Judith Martín Sánchez

16 de octubre de 2020


Autora: Judith Martín Sánchez

Abogada colegiada en el Ilustre Colegio de Abogados de Valladolid.

He formado parte del equipo de Monclús & Busto Landín, Abogados (actualmente Ézaro Legal) durante aproximadamente dos años, y he colaborado con el despacho Vicente & Matanza, Asesores y Consultores, radicados ambos en Valladolid. 

A día de hoy, ejerzo por cuenta propia como abogada independiente, centrando mi dedicación profesional en el Derecho bancario, protección de Consumidores y Usuarios y en el Derecho de Familia.

Twitter: @JudithMartinSa1

LinkedIn: linkedin.com/in/Judith-martín-sánchez-59018a152

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