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El Ciberespacio: ¿Un instrumento perfecto para la comisión de delitos? A cargo de Marta Llorens Tor.

AD 99/2021

EL CIBERESPACIO: ¿UN INSTRUMENTO PERFECTO PARA LA COMISIÓN DE DELITOS?

Resumen:

Junto con Internet, nace un nuevo espacio virtual en el que se crea una vida virtual y, en consecuencia, aparecen delitos virtuales, que son conocidos como ciberdelitos. En el presente artículo, pretendo explicar brevemente las implicaciones que ha supuesto la aparición de un ciberespacio en la comisión de delitos.

Palabras clave: ciberespacio, ciberdelitos, internet, oportunidad, ciberdelincuencia.

Texto:

Como bien es sabido, el ciberespacio ofrece indudables ventajas para los usuarios pero, sin embargo, estamos viendo que se ha convertido, cada vez más, en un espacio ideal para cometer delitos.

En efecto, según los últimos datos del portal estadístico de criminalidad, los ciberdelitos aumentan progresivamente año tras año. Prueba de ello es que, en el año 2016, los ciberdelitos suponían un 4,6% respecto al total de infracciones penales detectadas en España y en 2019 alcanzaron el 9,91%.

Aunque, aparentemente, estas puedan parecer cifras reducidas, es evidente que el abanico de oportunidades criminales en el ciberespacio no para de incrementarse, mediante el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (en adelante, “TIC”).

¿Qué es el ciberespacio? ¿Qué riesgos conlleva a nivel delictivo?

De entre las múltiples definiciones[1] que podemos encontrar respecto del concepto “ciberespacio”, podemos decir que se trata de un ámbito virtual, no físico, creado por medios informáticos dentro del ámbito de Internet. Este espacio nos permite interactuar de manera similar al mundo real, diferenciándose, principalmente en la compresión de las variables espacio-tiempo, permitiendo así la inmediatez y evitando el contacto y el movimiento físico.

Es evidente que existen diferencias entre el mundo físico y el virtual y estas diferencias se trasladan también en las actuaciones delictivas, facilitando su comisión, expandiendo sus efectos o dificultando la identificación de los autores o partícipes.

El ciberespacio se caracteriza por[2]:

  • Su deslocalización: el ciberespacio es un espacio simbólico y, en consecuencia, no se ubica en un lugar concreto.
  • Su transnacionalidad: su aplicabilidad va más allá de las fronteras y distancias (a excepción de determinados países).
  • Su universalidad y popularidad: el 59,5% de la población mundial[3] tiene acceso a internet, lo cual implica que internet se ha popularizado y que se hace un uso particular del ciberespacio. De hecho, internet se ha convertido en un instrumento esencial para la vida social.
  • Su anonimato: los usuarios disponen de muchos mecanismos, como los cibercafés, las redes wifi con servicios abiertos o la posibilidad de convertir el sistema informático en robot y anonimizar su identificación.

Además de este conjunto de características definitorias del ciberespacio, debemos recalcar que la vida de las personas se desarrolla, cada vez más, en el ciberespacio, tanto a nivel profesional como personal y que, por tanto, aumentan los bienes jurídicos expuestos en internet, ya sea mediante imágenes, vídeos o datos personales.

Otro de los factores que convierte el ciberespacio en un instrumento para la comisión de delitos son las variables que hemos avanzado al inicio del artículo: el tiempo y el espacio. La inmediatez y la deslocalización suponen una ventaja para la comisión de delitos respecto a la comisión en el espacio físico, a saber:

  1. Ofrecen menor información del acto cometido ya que es complejo enfocar el cometido delictivo en unas coordenadas espacio/temporales concretas.
  2. La ejecución se puede llevar a cabo de forma inmediata, reduciendo las barreras para llevar a cabo una determinada tarea.
  3. Las posibilidades de contacto son instantáneas y continuas en el tiempo.
  4. Las posibilidades de contacto con múltiples sujetos a la vez aumentan.
  5. Las consecuencias no son instantáneas y caducas, sino que, y en especial aquellos relacionados con la publicidad del contenido, quedan expuestas por un tiempo indeterminado, desplegando efectos continuamente.
  6. No requiere de un contacto directo con la víctima, requisito necesario para la tipicidad de varios delitos y, en este caso, Internet elimina la exigencia de la proximidad entre agresor/acusado y víctima para determinar la existencia de un delito.

En definitiva, el espacio, el tiempo, la deslocalización, la transnacionalidad, la universalidad, la popularidad y/o el anonimato son variables que, junto a la relevancia que toma el ciberespacio para el desarrollo de nuestra vida cotidiana, se han convertido en un ventanal de oportunidades para la ciberdelincuencia.

La pregunta que me hago es: ¿cómo deberían penalizarse estas variables en los delitos tradicionales -si es que es posible hacerlo-?

Fdo. Marta Llorens Tor

7 de julio de 2021


Bibliografía:

Agencia WE ARE SOCIAL (2021). Informe Digital 2021. Disponible en: Digital 2021 España – We Are Social ES

Miró Llinares, Fernando (2011). La oportunidad criminal en el ciberespacio: aplicación y desarrollo de la teoría de las actividades cotidianas para la prevención del cibercrimen. Revista electrónica de ciencia penal y criminología.

Portal estadístico de criminalidad. Disponible en: https://estadisticasdecriminalidad.ses.mir.es/publico/portalestadistico/

Real academia española


[1] Real academia española

[2] Miró Llinares, Fernando (2011). La oportunidad criminal en el ciberespacio: aplicación y desarrollo de la teoría de las actividades cotidianas para la prevención del cibercrimen. Revista electrónica de ciencia penal y criminología.

[3] Agencia WE ARE SOCIAL (2021). Informe Digital 2021. Disponible en: Digital 2021 España – We Are Social ES


Marta Llorens Tor


Jurista en proceso de especialización en derecho de protección de datos y de las nuevas tecnologías (y lo que surja).Realicé mis estudios en Ciencia Política y de la Administración Pública con Derecho en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. 

Posteriormente, cursé el Máster de Acceso a la Abogacía 2019-2021 también en la Universidad Pompeu Fabra. Actualmente, trabajo en el despacho P.I.Advocats de Andorra, especializados en Derecho de la Propiedad Intelectual e industrial, protección de datos, ciberseguridad, e-sports, derecho mercantil, laboral, entre otros. 
Realizo frecuentemente pequeños podcasts relativos a la protección de datos a través de la plataforma digital de Webjusticia. 

Linkedin: www.linkedin.com/in/martallorenstor

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