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«Las 5 profesiones no tradicionales que ya requiere el mercado Legaltech» a cargo de Jorge Morell Ramos

AD 107/2021

Abstract: ¿Estudiar Derecho se limita a ir tribunales, redactar contratos y conocer la última jurisprudencia? No necesariamente, si uno tiene otros intereses. La implantación cada vez más común de tecnología en tareas legales y el desarrollo de la industria Legaltech están generando múltiples nuevos roles profesionales que ya no son simple teoría, si no profesiones con demanda y con la necesidad de perfiles especializados. Analizamos 5 de los ya requeridos en el sector y algunos de los datos que apuntan a que sólo estamos ante el principio del gran cambio que vendrá.

Palabras clave: Legaltech, nuevas profesiones, ingeniero legal, especialista en automatizar documentación, experto en e-Discovery, manager de producto, gestor del conocimiento legal, profesiones no tradicionales,

Llevamos ya varios años hablando de Legaltech y lo mucho que va a cambiar la profesión jurídica, sus organizaciones, la forma de trabajar, los modelos de negocio y cómo no, el tipo de profesional necesario para este nuevo mundo.

¿Pero en realidad el sector legal está ya requiriendo algo más que abogados? Sin duda, aunque todavía no sean los perfiles mayoritarios. Pero es justo esa especialización la que los convierte en más interesantes y permite diferenciarse mucho más y mejor en la industria. O lo que es lo mismo, acabas la carrera y decides dedicarte al Civil, Penal o Mercantil. Genial, nada malo en ello. Pero deberás competir con decenas de miles de abogados, siendo mucho más difícil y lento diferenciarse cara al cliente final.

Por el contrario, si en lugar de tomar la senda más concurrida y caminada tomas la más novedosa e inexplorada, la diferenciación será mucho más rápida y efectiva, de modo que quizá el premio al final del camino pueda ser mucho más interesante.

Dicho esto, comencemos por el principio, ¿qué es Legaltech? 

En la actualidad lo definimos como la utilización de tecnología en servicios legales para crear:

1.- Software o servicios online que reducen, alteran o eliminan la necesidad de acudir al sector jurídico en su modalidad más tradicional, sería la Legaltech dedicada mayormente al consumidor final o B2C.

2.- Software o servicios online que aceleran los trámites y la gestión de tareas de los propios abogados, reduciendo el coste y el tiempo que un profesional debe invertir en muchas de sus tareas, sería la Legaltech dedicada principalmente al profesional o B2B.

Podéis consultar algunos de los principales nichos, en cada una de esas dos grandes categorías, en el mapa que publicamos en Legaltechies.

Por otro lado, el reciente informe de The Law Society de Inglaterra y Gales sobre el futuro del sector, publicado en la serie “Images of the Future Worlds Facing the Legal Profession”, señala que la fuerza laboral del sector legal británico puede disminuir entre un 20% y un 50% para 2050. La parte buena de eso, que sin duda tendrá una parte muy negativa, es que mucha de esa mano de obra podrá transformarse hacia nuevas profesiones que comenzarán a ser comunes en varias décadas.

Pero mientras eso ocurre, algunas de esas profesiones ya son hoy una realidad, siendo esos los pioneros de los nuevos caminos que comentábamos.

Entrando por tanto en materia, ¿cuáles son esas nuevas profesiones? La verdad es que son numerosas, pero hay 5 destacables por ser ya una realidad requerida por firmas y departamentos legales. Las mismas pueden encontrarse en la excelente guía publicada por Lawtomated sobre los roles y profesiones a través de los que puede iniciarse uno en el mundo Legaltech.

5 de esas profesiones no tradicionales requeridas por el sector Legaltech son:

Ingeniero legal: normalmente un abogado con interés por construir cosas y con conocimiento y experiencia en cuestiones técnicas. El alcance de sus funciones puede ser amplio.

Por ejemplo, puede ser alguien que analice y comunique información sobre el mercado Legaltech a la administración y, a veces, a los equipos de práctica legal para garantizar que la organización se mantenga al tanto de los últimos desarrollos y pueda hablar con sensatez sobre estos elementos cuando los clientes o los medios de comunicación lo presionan.

También puede ser alguien que traza y mide los procesos legales y sus puntos de contacto con el negocio en general, ya sean clientes internos o externos de los proveedores de servicios legales.

Sin olvidar tareas como crear y mantener proyectos y/o programas de proyectos que, respectivamente, buscan entregar metas específicas o una colección de metas alineadas con un objetivo estratégico general. 

Todo ello sin olvidar la importante capacidad de probar, crear o construir soluciones tecnológicas que deban ser usadas por los equipos legales, y actuar de puente entre ambos mundos, el más jurídico y el más tecnológico.

Especialista en automatizar documentación: su tarea consiste en estandarizar y automatizar documentos para simplificar flujos de trabajo, actualizar documentación, mejorar o analizar procesos. Su objetivo es ayudar a los abogados a sistematizar su contenido, conocimiento y formas de trabajar.

Puede ser un abogado, con ciertos conocimiento de programación básica y vinculada a la gestión del conocimiento. 

Como experto en estos sistemas y en el proceso de automatización de documentos en general, el especialista en automatización de documentos ayuda a los abogados y otros profesionales a comprender e identificar los casos de uso adecuados de la automatización de documentos.

Los casos de uso adecuados serán, por lo general, documentos que forman un entregable repetible que ya está, o puede estar, estandarizado. Los documentos que tienen que ser reproducidos a escala o con una alta frecuencia de un asunto legal a otro son buenos candidatos.

– Experto en e-Discovery: su trabajo es ayudar a los abogados a encontrar agujas en un pajar, ya que a través de la tecnología recopila, organiza, busca y refina grandes volúmenes de datos (mensajes, emails, archivos, carpetas, vídeos, fotos, etc.) en grupos manejables y etiquetados para ayudar a los equipos de litigación a encontrar evidencias relevantes para los clientes.

Le gustan mucho los datos, puede ser abogado pero no es imprescindible y le gusta mucho ponerle hilo a la aguja.

La finalidad de este tipo de perfil es ayudar en litigios a localizar en un entorno altamente digital información electrónica almacenada que resulte relevante para la defensa del asunto o que pueda comprometer a las partes, de modo que el abogado pueda usarla en su estrategia procesal.

– Manager de producto: su rol en este caso es identificar las necesidades del cliente y los objetivos a largo plazo de la organización que las características de un producto o servicio pueden conseguir. Buena parte de su labor es testear hipótesis sobre lo que los clientes quieren o no, ayudando a los equipos de desarrollo a plasmar la visión generada en una realidad.

No suelen ser abogados, aunque sí es importante que conozcan bien el entorno, y ayudan en el desarrollo y gestión de productos o servicios. 

Sus funciones cambiarán según el tamaño de la organización, pero por ejemplo realizará tareas como: comprender y representar las necesidades de los usuarios, por ejemplo, a través de entrevistas, talleres de diseño, pruebas de prototipos con clientes e investigación de mercado. Por ejemplo para crear una nueva herramienta para materia concursal.

También se dedicará al seguimiento del mercado y el desarrollo de análisis competitivos, definir una visión para un producto, en términos de por qué existe/es necesario, a quién sirve y cómo, alinear a las partes interesadas en torno a la visión del producto, incluidos desarrolladores, diseñadores o marketing y en definitiva a priorizar las características y capacidades del producto, lo que requiere una comprensión profunda del cliente, el negocio y las prioridades organizativas más amplias.

– Gestor del conocimiento legal: su rol es identificar e implementar de forma escalable maneras de crear, recopilar, curar y organizar conocimiento legal, incluyendo plantillas, procedentes, experiencias de los profesionales y procesos de todo tipo.

En su labor el análisis de datos juega un papel importante, así como el control de las métricas.

Suele ser un abogado que adora la norma pero como elemento de conocimiento y organización, no tanto la aplicación de ella (aunque su labor es básica para una buena aplicación de la ley).

Los expertos en gestión del conocimiento también serán responsables de la identificación, diseño, desarrollo y mantenimiento continuo (o coordinación) de los procesos y sistemas para la creación, captura y curación de conocimiento legal, por ejemplo hacer un buen uso de bases de datos, formularios para la captura de datos sobre transacciones legales, automatización de documentos (de plantillas y precedentes), sistemas expertos (para automatizar el conocimiento) y búsqueda para facilitar la recuperación efectiva de información (ese contrato de hace 3 años que tenía una cláusula útil hoy).

Además, son responsables de investigar los últimos puntos legales de la ley, los cambios regulatorios y la doctrina, generalmente de forma continua, pero también en respuesta a demandas concretas para investigar la ley en lo que respecta a un tema específico en un asunto de cliente en vivo.

Y eso son sólo 5 nuevas profesiones no tradicionales ya requeridas, también podríamos hablar de los diseñadores legales, los desarrolladores, los responsables de operaciones legales, el consultor, el ingeniero de soluciones y otros cuantos.

Lo que debe quedar claro es que hoy en día estudiar Derecho es algo más que Suits, que hay vida más allá de los tribunales o el despacho clásico si a uno ese entorno no le gusta, y que en unos años y especialmente en unas décadas, esa nueva vida va a ser parte importante de la nueva normalidad del sector legal.

Si queréis ampliar información sobre las nuevas profesiones a las que dará lugar la Legaltech, exploramos la materia en detalle en uno de nuestros cursos en Legaltechies Academy, nuestra plataforma online para ayudar en la transformación digital de los abogados y el sector legal.

¡Feliz transformación!

Jorge Morell Ramos. Abogado especializado en Derecho tecnológico. Jurista y Legaltech.

Fundador de Legaltechies y Términos y Condiciones. Cofundador de Legaltechies Academy

Apasionado de la Tecnología y el Derecho, seguidor de la simplificación como última sofisticación y la devoción por el detalle.

Obsesionado por un lado con el mundo de los términos y condiciones y el Derecho de nuevas tecnologías.

Por otra parte, analiza y asesora en materia de Legaltech o la tecnología aplicada a la prestación y comercialización de servicios legales.

Twitter: @Jorge_Morell

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