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Neuroderechos: La necesidad de proteger los datos cerebrales. A cargo de Diana Proaño.

AD 88/2021

RESUMEN

Existen diferentes empresas privadas como laboratorios financiados por gobiernos que buscan desarrollar tecnología que sea capaz de conectar el cerebro a una máquina para poder descifrar a partir de las funciones neuronales todo el contenido de datos cerebrales que tenemos. Esta tecnología ya se prueba en animales en los cuales se ha verificado y estudiado que es posible inducir ciertos comportamientos e implantar alucinaciones que generen en el cerebro recuerdos de cosas que jamás ha vivido.

PALABRAS CLAVES/KEYWORDS

  • Neuroderechos/Neurorights
  • Neurotecnología/Neurotechnology
  • Datos cerebrales/Brain data
  • Protección de datos/Data protection
  • Derechos humanos/Human rights

El cerebro es considerado un órgano vital del ser humano, es similar a un pequeño computador y que como resultado de la actividad neuronal que realiza genera los pensamientos, las ideas, la personalidad, las emociones y entre otras cosas el propio yo; y posiblemente contiene la esencia misma del ser humano.

Desde hace 10 años, cerca de 500 laboratorios alrededor del mundo trabajan en el proyecto BRAIN, cuyo objetivo es el estudio del comportamiento neuronal del cerebro humano para descodificar el funcionamiento de cada una de las neuronas que lo conforman y así descifrar lo que sucede ahí dentro.

Estas nuevas tecnologías que se encuentran en etapa de desarrollo han generado innumerables discusiones y debates sobre los posibles riesgos que implica, los principios éticos que deberían o no ser aplicados en su desarrollo, y la regulación del uso de las neurotecnologías.

Reconocidos neurobiólogos, médicos e ingenieros en bioinformática han indicado los alcances y las consecuencias que tendría el uso de estas neurotecnologías en los seres humanos; y es por esta razón que han precisado la necesidad de reconocer nuevos derechos humanos como un medio de protección frente a las consecuencias del mal uso o el uso indebido de estas tecnologías.

La protección de la identidad y privacidad mental del ser humano es de orden primordial, por tanto, se ha propuesto implementar reglas éticas y nuevos derechos humanos como medio de protección frente al uso de neurotecnologías, y estos son los siguientes:

  • Derecho a la privacidad mental.
  • Derecho a la continuidad psicológica.
  • Derecho a la libertad cognitiva.
  • Derecho a la integridad mental.
  • Derecho al libre albedrío.
  • Derecho a la identidad personal.
  • Derecho al acceso equitativo.
  • Derecho de protección contra sesgos y discriminación.

Con la rapidez que avanza el desarrollo de las tecnologías y la demanda tan alta de conectividad al internet que tenemos actualmente, es necesario reconsiderar y replantear tanto los derechos fundamentales como la doctrina del derecho en general, estamos en un mundo en el cual las normas que actualmente nos rigen, no tienen el alcance necesario para proteger a la sociedad de las innumerables afectaciones a las que todos podríamos quedar expuestos por el uso indebido de la neurotecnología.

Ciertas empresas privadas, gobiernos y personas mal intencionadas con gran poder adquisitivo, tendrían el privilegio de usar estas neurotecnologías para acceder a nuestros datos mentales y neuronales, posiblemente para comercializar y usar para su beneficio.

Actualmente, estamos en un mundo en el que muchos de los delitos son cometidos en un mundo paralelo, un espacio que carece de las características del mundo físico pero que las consecuencias de esas acciones realizadas o cometidas en ese espacio recaen directa o indirectamente en el mundo físico que podemos percibir; pues bien, la parte probatoria es casi inexistente si lo vemos a simple vista y la volatilidad de las evidencias es lo que muchas veces no ha permitido judicializar ciertas actuaciones por carecer de una o varias características para ser consideradas bien sea como pruebas o como delitos.

Muchas legislaciones tienen años de no ser reformadas, no comprenden los hechos y sucesos que deberían ser considerados actualmente como delitos; y esto, porque no previó y no se pensó que las condiciones de vida y laborales iban a cambiar con la llegada del internet y de las tecnologías a pesar de las advertencias que se tuvieron.

Conforme la sociedad avanza y se desarrolla, los derechos y las legislaciones deben ajustarse, no se puede pretender legislar hoy con leyes creadas hace más de 50 años, porque la sociedad no es la misma, las circunstancias y escenarios en los cuales suceden los hechos son completamente diferentes a lo sucedido años atrás.

Incorporar estos nuevos derechos dentro de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, nos permitiría, a futuro, poder brindar una protección más real a las personas, no solo para la neurotecnología e inteligencia artificial sino una protección frente a toda la tecnología en general; así mismo brindaría espacio para que cada país adecue sus normas de acuerdo con lo establecido sobre derechos humanos.

Los abogados debemos empezar a ver más allá, cambiar ese pensamiento tan rígido y obsoleto; hay que explorar nuevos espacios como el de la neurotecnología para comprender las consecuencias que podrían surgir de la posible manipulación cerebral, y así tratar de proteger a la sociedad con mecanismos prudentes y contundentes.

En particular, Chile es un país pionero en darle importancia a los neuroderechos, después de aprobar recientemente, una enmienda constitucional para considerar a la identidad y privacidad mental como un derecho. Así mismo se consideró tratar un proyecto de ley que considere los neuroderechos propuestos por el “Grupo Morningside”, equipo conformado por 25 especialistas en derecho, neurociencia y ética que es liderado por el neurobiólogo Rafael Yuste.

En conclusión, hay que destacar que es transcendental dar el espacio oportuno para conocer a fondo lo que es la neurotecnología y los riesgos reales a los que estaríamos expuestos algún momento determinado. Sin duda, este tema tiene que ser debatido y discutido en todos los países tomando el ejemplo que nos da Chile para poder avanzar de manera un poco más ética y segura en el desarrollo y uso de tecnologías.

La neurotecnología estará presente en nuestra vida diaria, seguramente será el camino para fusionar la mente humana con las maquinas; seremos superhumanos con capacidades mentales sorprendentes; y eventualmente, ya no solo seremos humanos sino híbridos (humano-máquina) interconectados a la red.

Bibliografía


Diana Proaño

Reseña Curricular

Abogada especializada en derecho y tecnologías.

Estudios en ciberseguridad, cibercrimen e investigaciones digitales.

Asesora en temas legales y tecnológicos para empresas y personas.

Abogada UTPL (Ecuador)Posgrado en Cibercrimen e Investigaciones Digitales. (Argentina)Diplomatura en Derecho, Innovación y Tecnología. (U de Antioquia, Colombia) Actualmente soy abogada en libre ejercicio.Asesoro en temas de derecho y altas tecnologías.Staff member del innovation Lab del OCEDIC Universidad Austral (Argentina)

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