Saltar al contenido

Carta a los progenitores, a cargo de José Rey Rosa.

Hoy, en Adefinitivas, e imaginando un septiembre que entra lleno de rupturas matrimoniales, vengo a recordar varias cosas a esos progenitores que, tras las vacaciones, solo piensan en si mismos para salir de una situación que, muchas veces, son inevitables. Como abogado, me han venido diferentes situaciones en pareja. Y, de todas las ramas del derecho, son las historias intrafamiliares las que más me marcan. Y es que, el egoísmo y el narcisismo florecen a una velocidad de espanto en las separaciones, dejando miles de víctimas. Los hijos.               Es por esto que aprovecho esta entrada para escribir una carta desde la más sincera humildad e inocencia a todos los progenitores: Querido progenitor, ¿recuerdas ese día tan esperado?, nueve meses de espera, de sufrimiento, de agobios, de cálculos y más cálculos… pero que desembocan en el mejor momento de tu vida. O eso, al menos, es lo que experimentan la mayoría de progenitores al ver la carita de su hijo nada más nacer. Y de su segundo y tercero y cuarto.                Con el tiempo, ese mejor momento comienza a desdibujarse, comienza a borrarse de las mentes de los progenitores y, desgraciadamente, termina olvidándose el mismo.               Es por eso, querido progenitor, que vengo a recordarte ese momento. Vengo a recordarte que tú no eres el primero, ni el último. Que, una vez nace tu hijo, él, y siempre él, deberá ocupar tu interés superior.               Por eso querido progenitor, cuando en el devenir de una relación, comiencen las discusiones de pareja, con sus insultos y vejaciones… piensa en ese mejor momento de tu vida, no lo hagas delante de tus hijos.               Por eso querido progenitor, nunca levantes la mano, nunca. Y si eres ese tipo de progenitor y no puedes evitar reprimir tu ego … piensa en ese mejor momento de tu vida, no lo hagas delante de tus hijos.               Por eso querido progenitor, si decides beber hasta la inconsciencia… piensa en ese mejor momento de tu vida, no lo hagas delante de tus hijos. Si decides tomar drogas… piensa en ese mejor momento de tu vida, no lo hagas delante de tus hijos.               Y finalmente querido progenitor, si decides tomar el camino de la separación, recuerda que es un proceso bilateral, con añadidos colaterales. No discutas una pensión por odio hacia el otro progenitor, recuerda que la misma es para lo que en su día fue el mejor momento de tu vida. Cumple los regímenes de visitas, pues los que más sufren son aquellos que decías que hicieron el que fuese el mejor día de tu vida y que de repente se ven avocados a una vida sin sus dos progenitores. El cambio, de verdad querido progenitor, te lo prometo, es mucho más duro para ellos que para ti.               No corras. Igual que esperaste con alegría y paciencia el día de la boda, elige bien el momento y las condiciones de la separación. Recuerda siempre quien es el que más sufre. Recuerda no dejar víctimas por precipitarte.               Si tienes que ir al juzgado querido progenitor, saluda a tu expareja delante de vuestro hijo. Si puedes evitar que entre en sala, hazlo. Si puedes evitar miradas, comentarios o niñeces delante de ellos, por favor querido progenitor, hazlo.              No mientas sobre tus ingresos para ahorrarte una pensión. No mientas sobre tus horarios para ganarte una custodia. No mientas en nada, pues realmente al que mientes es a tu hijo. Recuerda querido progenitor, aquí no se gana o se pierde, porque cuando tienes un hijo, su interés es mayor que el tuyo. Tú no ganas nada, pero él lo puede perder todo.               No alteres las rutinas de tus hijos querido progenitor. Tiene su escuela, sus actividades, sus amiguitos… deja que la estabilidad prevalezca sobre los cambios. No involucres a tus familiares, no hables mal a tu hijo del otro progenitor. Recuerda que la separación no debe crear rivales en el cariño de tus hijos.               El matrimonio o la pareja puede disolverse, en ocasiones incluso es lo mejor, pero querido progenitor, lo que debes de hacer es transmitir a tus hijos que las cosas cambiarán, pero que su papá y su mamá seguirán siendo los mismos. No les hagas elegir, nadie debe saber responder la pregunta de a quién quiere más, si a papá o a mamá. No crees bandos distintos, les dolerá posicionarse.               Querido progenitor, ante una separación, siéntate con tu hijo. Cuéntale que mamá y papá han decidido separar sus caminos, pero que no influirá en la relación con ellos. Desde el cariño y desde la comprensión. No les hagas culpables de tus problemas, o se culpabilizaran de ellos.               Querido progenitor, tienes derecho a rehacer tu vida por supuesto. Pero no quieras que la aceptación vaya a la par con la de tu hijo. Dale tiempo, dale espacio. La normalidad en la transición está en tus manos.               Querido progenitor, recuerda que el mejor afecto es el sentimiento por tu condición como padre o madre. No lo alteres. No sustituyas el afecto por cosas materiales. No respondas con regalos en vez de con cariño y amor.               Querido progenitor, no quiero darte lecciones. No quiero obligarte a pensar como yo. No quiero, ni quiero, decirte como educar a tu hijo. No quiero. Pero sí quiero hacerte recordar ese mejor momento de tu vida. Ese momento, que si lo tuvieras en mente durante la separación, seguro cambiarias mil decisiones. Ese momento, en el que pensaste que entre tus brazos tenías lo más grande que te había pasado en tu vida. Por eso, cualquier momento es bueno para hacértelo recordar.               Postdata: Sacrifiquemos nuestro presente para que nuestros hijos puedan tener un mejor mañana. Abdul Kalam.                 Fdo. José Rey, abogado.

Málaga, 6 de agosto de 2019


Sin título1.png
José Rey, abogado. Licenciado en derecho por la Universidad de Málaga, actualmente realizo el trabajo final del Máster en Derecho Penal y Política Criminal sobre los juicios paralelos en televisión y redes sociales. Mientras estudiaba, participé en numerosos Torneos de Debate a nivel nacional, llegando a ser posteriormente Subdirector, profesor y formador de la Escuela de debate de Málaga Cánovas fundación. Con la misma fundación, me formé en diversos talleres y títulos relacionados con el liderazgo y la comunicación además de con el trabajo en equipo. Terminada mi carrera universitaria, pronto comencé a trabajar en un despacho de abogados en Málaga.  Ejercí durante dos años como abogado en el mismo, ejerciendo las funciones tales del puesto, como redacción de escritos, estudio de temas, citas con clientes o realización de vistas entre otras. A pesar de que la mayoría de mi tiempo lo he pasado siempre delante de los libros, siempre he tenido tiempo para el deporte, siendo miembro de equipos de baloncesto y partícipe en ligas provinciales desde muy pequeño, siendo hoy en día, mi mayor afición.

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: