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Sistema Penal Chino

El sistema penal chino… ¿aceptable hoy en occidente? A cargo de José Rey Rosa

AD 32/2020

              Esta semana en A definitivas os traigo algo diferente. Algo muy diferente de hecho. Esta semana hablaré, en dos entradas diferentes, sobre el régimen penal chino y, en concreto, sobre las penas y castigos que siguen imponiéndose en el gigante asiático.

              Aprovechando la popularidad que está adquiriendo últimamente (aunque no evidentemente por su sistema penal) voy a aprovechar la ocasión para hablar de ellos y las diferencias que podemos encontrar con el sistema Español. Pero antes, sería conveniente hacer una breve mención a la historia china para entender algunos detalles importantes.

              Una dejaré clara de primeras: China tiene uno de los regímenes sancionadores más estrictos del mundo. En el país asiático se registran más de mil ejecuciones al año, y estas son las que salen a la luz ya sea por periodistas o familiares que divulgan la noticia, y esto es porque el número exacto de ejecuciones se considera secreto de Estado y por lo tanto, es un dato de imposible exactitud. Sin embargo, y por paradójico que parezca, la pena de muerte es una pena comúnmente aceptada por la sociedad china, de fuerte arraigo social y que forma parte de la propia cultura del país asiático. Y tanto es así, que solamente un 38% de la sociedad se muestra contrario a esta pena. “Se necesita una pena severa para mantener el control”, una frase muy popular en el país chino y utilizada por todas las esferas de la sociedad, que nos hace ver el profundo arraigo de la idea de la pena capital en China. Un estudio sobre “Crimen y Castigo” de Borge Bakken, de la Universidad de Hong Kong, afirma que el sentimiento popular respecto al crimen y el miedo tradicional chino al desorden constituyen factores cruciales para el mantenimiento de la pena de capital en este país.

              Pero, si el miedo al crimen y al desorden es uno de los factores cruciales para el mantenimiento de esta pena, sería lógico por tanto que los índices de criminalidad y desorden en China fuesen altos… verdad a medias. Y para despejar esta cuestión, será necesario hacer referencia a tres factores claves:

  • Economía. No fue hasta 1978 cuando, tras una serie de reformas fiscales y comerciales, además de su apertura internacional, China comenzó a crecer económicamente hasta colocarse como una de las mayores potencias económicas del mundo. Por tanto, nos encontramos que China, ha asistido a un gran crecimiento económico en las últimas décadas.
  • Desigualdad. A medida que fue creciendo la economía, por el otro lado de la moneda, nos encontrábamos con que el porcentaje de desigualdad económica en el país iba multiplicándose, colocándose de nuevo líderes, esta vez, entre los Estados con mayor desigualdad en la distribución de la riqueza. Por tanto, un crecimiento de la desigualdad.
  • Seguridad. ¿Qué pasaba en China antes de estos crecimientos? pues que realmente, China se colocaba como uno de los países con menos criminalidad del mundo, unos de los más seguros. ¿Cómo afectó estos crecimientos a la seguridad? de manera claramente negativa. Además de que los índices de criminalidad se falsificaban y daban la impresión general de una criminalidad más alta, los crecimientos antes dichos abrieron una brecha en la sociedad, dando paso a la proliferación de organizaciones criminales amparadas en las desigualdades sociales y a la corrupción creada a raíz, también, del crecimiento de la economía.

              Por tanto, ese sentimiento chino de miedo al desorden y al crimen, ha ido e irá aumentando a medida que la criminalidad suba y por ende, la seguridad baje. No quiero decir con ello que el sistema ultra-represivo esté justificado, simplemente quería aclarar este dato para hacer ver el arraigo social de estas penas y el porqué de su implantación tan extensa en el sistema de sanciones chino.

              Una vez nos hemos introducido en el contexto adecuado y aclarados algunos puntos sociológicos importantes, podemos comenzar a realizar la comparación con el sistema español. Pero antes de comparar directamente las penas, me gustaría analizar de manera general, los objetivos y principios del sistema penal chino y su comparación con sus homólogos en el sistema español. Como dato interesante decir que el sistema penal chino que vamos a analizar hoy es relativamente joven, pues viene establecido tras la promulgación de un nuevo código penal en el año 1997, que hace mucho más “democrático” y “seguro” el sistema penal. Siempre dentro de los cánones chinos, que como veremos, son extremistas en lo negativo.

              Respecto de los objetivos (Art. 2  del código penal chino), el código penal es usado para castigar los actos criminales que ataquen la seguridad nacional, el poder político del Gobierno y el régimen socialista, los bienes propiedad del Estado, de la masa ciudadana y privados, los derechos personales y democráticos de los ciudadanos y, el más importante tanto cuantitativa como cualitativamente (en función de las disposiciones especiales), orden social y económico. Ya comienzan por tanto a vislumbrarse las primeras diferencias con el sistema español en la configuración del sistema penal. En la exposición de motivos del código penal español de 1995, se llama a proteger, como objetivos primordiales del sistema español, los valores y principios de la convivencia social, valores constitucionales y resocializadores. Mientras que uno se centra más en el ejercicio, respeto y defensa de los derechos fundamentales de la persona (España) el otro se centra más en el mantenimiento del orden social, del régimen y, en definitiva, en los derechos colectivos sobre individuales. No significa eso que el sistema chino se olvide de la persona, simplemente, que no es su objetivo primordial.

              En cuanto a los principios, el sistema chino basa su aplicación en los principios de legalidad, igualdad y proporcionalidad. Aunque no comulgan mucho con los internacionalmente aceptados:

  • Principio de legalidad. Uno de las grandes conquistas realizadas por la reforma de 1997 en China. Mientras que en España (Art. 1 CP Español), y en cualquier país occidental, el principio de legalidad es un principio básico y arraigado, en China este principio es relativamente reciente. Antes, existían unos principios generales de “control” y la realización de cualquier actividad que pudiese parecer delictiva, era tipificada al instante por los tribunales para aplicarla en el juicio. Un despropósito. Esto ya se superó y el principio de legalidad en China se ha ido acercando al que todos hoy en día tenemos en mente.
  • Principio de Igualdad. Otro de los grandes avances en el sistema chino tras la reforma del 97. En España es aplicada en todas las ramas del derecho. En este apartado, y en principio, no existen diferencias entre el sistema español y el chino, superando así una gran tradición patriarcal, que aún no obstante, queda reflejada en algunos tipos penales.
  • Principio de proporcionalidad. “La severidad de los castigos debe ser proporcional al delito cometido por un delincuente y la responsabilidad penal que lleva”. El artículo 6 del código penal chino trae este principio, también aplicado en España, aunque algunos datos nos harán ver como esto es irreal. Fundamentalmente, porque todos los delitos de la ley penal china pueden llegar a tener pena de prisión. Todos, desde un hurto hasta una injuria o calumnia… ¿proporcionalidad? Es aquí otra de las grandes diferencias, basada en concreto en la aplicación de las penas, entre el sistema penal español y el sistema penal chino. La proporcionalidad en China no existe.

              Analizados objetivos y principios pasaré a exponer las principales sanciones penales chinas. Para comenzar la comparación entre los dos sistemas, anticipar la complejidad de este ejercicio, puesto que el sistema penal chino está totalmente alejado de lo que conocemos en los países occidentales. Por ello, iré analizando los tipos de penas (castigos, en el CP chino) existentes en china para al mismo tiempo, ir relacionándolos con las penas en España.

              Apuntar, que el sistema de sanciones chino es, en realidad, muy simple. Divide sus penas en principales y complementarias, añadiendo, que estas últimas pueden ser aplicadas también de manera independiente. Pasaré a explicarlas una por una.

1.- Control:

              Consiste en la vigilancia durante un periodo de tres meses a dos años del reo durante el cual deberá cumplir una serie de normas, tales como: cumplir las leyes y los reglamentos administrativos establecidos por el órgano de supervisión, privación de derechos políticos como libertad de expresión, de prensa, de reunión, asociación… siempre y cuando no reciba el permiso del órgano ejecutor. Además, todos los cambios relacionados con el cambio de  domicilio, estancia o similar, deberá ser también solicitado al órgano ejecutor. Es por tanto, parecida a la libertad condicional en España, aunque aquí, no hace falta pasar por la cárcel primero. Otra diferencia con la libertad condicional, es la privación de los derechos políticos y fundamentales que se privan con esta pena, la cual es absoluta e inamovible.

              La pena o castigo de control, es la pena más leve que puede utilizarse en China. En numerosas ocasiones, se aplica junto con una multa, y en otras ocasiones se tipifica junto con la prisión para que, dependiendo de las circunstancias, se aplique una u otra.

2.- Detención penal

              La segunda de las penas existentes en la ley penal china. Consiste en la reclusión, por tiempo de uno a seis meses, en un centro penitenciario o similar, no siendo necesario que sea una prisión. Durante la estancia en este establecimiento, el reo convivirá dentro de éste y se le podrá permitir su salida una o dos veces al mes para visitar a su familia o amigos. Comienza poco a poco el sistema penal chino a ser represivo. Esta pena es lo que viene a ser en España la pena de localización permanente, por eso de permanecer en lugar determinado durante tiempo fijado. Las diferencias de la detención penal con su homólogo español se centra básicamente en el tiempo, en España puede aplicarse la localización permanente desde un día a 3 meses, pero no más. Al igual que con la pena de control, la detención penal puede aplicarse junto con multa y a menudo es tipificada junto con la prisión.

3.- Pena de prisión

              En principio, y aunque parezca paradójico, la pena de prisión a plazo fijo es menos represiva en China que en España. En el sistema chino, la pena de prisión puede aplicarse desde seis meses como mínimo hasta 15 años como máximo. Otro tema sería los derechos y libertades de los penados, la calidad de las prisiones o los propios delitos que se puedan cometer dentro de las cárceles de ambos países, pero eso es otro tema que no analizaremos en este artículo.

              Una gran diferencia en cuanto a la pena de prisión en uno y otro país es que mientras en España se sigue el sistema de individualización científica, pasando el reo por varios grados de internamiento antes de su libertad, en China no existe ese sistema. De esta manera, los condenados a tiempo fijo de prisión en China cumplirán al completo su pena dentro del establecimiento penitenciario. Existe la libertad condicional en China, pero en la práctica, esta medida es inexistente.

              En cuanto a los objetivos que busca, el código penal chino habla de someterse a reforma y educación. Al igual que el español, o al menos en la teoría, el sistema penal chino busca la resocialización del reo con esta pena… otra cosa será lo realizado en la práctica.

4.- Cadena perpetua

              Básicamente es la estancia de por vida en un establecimiento penitenciario. Sin derechos, sin salidas, sin libertad. Todos conocemos la Cadena perpetua. En España lo único que encontramos similar es la cadena perpetúa revisable (catorce sentenciados a dicha pena a la fecha de publicación de este artículo).

5.- Multa

              La imposición de penas de multa en el sistema chino (la cual puede imponerse de manera supletoria o principal) es prácticamente idéntico al sistema español.

              En cuanto al pago de la multa, el sistema chino tiene la misma manera de hacer efectivo el cobro que en España, a cuotas o pago único. Es diferente si es cierto, la operación que es llevada a cabo por el juez para imponer el montante total. Mientras que en España se aplica el sistema de días-multa, en China se aplica directamente una cifra, tipificada de antemano normalmente. también se aplican las posibles modificaciones en el montante de la multa si las circunstancias lo estiman necesario o una espera del pago si el multado no puede pagar en ese momento. En caso de impago, el sistema chino embargará los bienes del reo, no sustituyéndolo por responsabilidad penal subsidiaria, traducida en prisión o localización permanente, como ocurre en España. Una sanción por tanto, muy parecida en ambos sistemas.

6.- Privación derechos políticos

              La pena privativa de derechos china es una pena tipificada en el art. 54 CP chino, el cual detalla todos y cada uno de los derechos de los que se le priva al reo:

  • El derecho a sufragio pasivo y activo. En España también.
  • El derecho a la libertad de expresión, de prensa, de reunión, de asociación, de procesión y de manifestación. En España, solo posible el de procesión, con la pena de privación del derecho a residir a determinados lugares.
  • El derecho a ocupar un cargo en los órganos del Estado. En España, las inhabilitaciones absolutas o especiales.
  • El derecho a ocupar un puesto de líder empresarial. Igual que el anterior.

              Estos derechos podrán privarse por tiempo de entre un año a cinco años y podrá aplicarse tanto de manera supletoria como de forma principal, aunque ésta última, a penas se utiliza. En España, también nos encontramos penas que privan de determinados derechos, aunque no fundamentales como ocurre en China. De esta forma, en España, se puede privar al reo con la limitación de algunos derechos, pero no su eliminación, como ocurre en China. En España sin embargo, hay una notable diferencia en cuanto a los tiempos de privación de estos derechos, pudiendo privarte de ellos hasta veinte años en el caso de la inhabilitación absoluta y especial. Dos sistemas, dos formas de privar de derechos.

7.- Confiscación de la propiedad

              La última de las sanciones complementarias que se pueden aplicar en el sistema chino, consistente en el embargo de bienes suficientes para satisfacer la responsabilidad criminal del reo, garantizando los gastos de manutención del reo, tanto suyos como de su propia familia. Es una pena de muy poca aplicación en la practica y que apenas se utiliza.

              Éstas son las penas más aplicadas y más parecidas en el sistema penal chino en comparación con el sistema español. En mi próxima entrada centraré mis esfuerzos en explicar la última de las penas a aplicar en China: la pena capital o pena de muerte. Lo dejo para una segunda entrada pues es de muy interesante lectura.

BIBLIOGRAFIA Y DOCUMENTACION CONSULTADA PARA AMBAS ENTRADAS

  • Código Penal chino traducido
  • Código Penal español
  • Estudio sobre Derecho penal chino realizado por Xu Hui, profesora asociada del Instituto de Derecho de la Academia China de Ciencias Sociales
  • Crimen y castigo en china realizado por Borge Bakken, doctor Universidad Hong Kong
  • Pena de muerte en china, entrevistas antes de la ejecución, documental emitido por RTVE.
  • España y la pena de muerte. Amnistía Internacional.
  • Economía china: pasado, presente y futuro, de Alberto Javier Lebrón Veiga, corresponsal de Business Televisión en China y Asia-Pacífico.
  • http://www.elmundo.es/america/2014/07/24/53d0580a22601d81788b457d.html

José Rey, abogado

10 de marzo de 2020


José Rey Rosa

Licenciado en derecho por la Universidad de Málaga, actualmente realizo el trabajo final del Máster en Derecho Penal y Política Criminal sobre los juicios paralelos en televisión y redes sociales.

Mientras estudiaba, participé en numerosos Torneos de Debate a nivel nacional, llegando a ser posteriormente Subdirector, profesor y formador de la Escuela de debate de Málaga Cánovas fundación.

Con la misma fundación, me formé en diversos talleres y títulos relacionados con el liderazgo y la comunicación además de con el trabajo en equipo.

Terminada mi carrera universitaria, pronto comencé a trabajar en un despacho de abogados en Málaga.  Ejercí durante dos años como abogado en el mismo, ejerciendo las funciones tales del puesto, como redacción de escritos, estudio de temas, citas con clientes o realización de vistas entre otras.

A pesar de que la mayoría de mi tiempo lo he pasado siempre delante de los libros, siempre he tenido tiempo para el deporte, siendo miembro de equipos de baloncesto y partícipe en ligas provinciales desde muy pequeño, siendo hoy en día, mi mayor afición.

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