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¿Por qué yo no y tú sí? La necesidad de los 3 verbos, a cargo de Yahaira Agrego Velásquez

AD 119/2020

Resumen:

Los retos del sector legal del siglo XXI presentan un sin fin de oportunidades para aquellos profesionales del derecho que se formen para superarlos. Comunicar, transmitir y vender son verbos que no se enseñan en la universidad.

Keywords:

  • marketing
  • comunicación
  • despachos
  • derecho
  • clientes
  • comunicar
  • transmitir
  • vender
  • servicios

En la actualidad a los profesionales no solo se nos exige conocer la materia que trabajamos, sino que también se nos exige saber comunicar, saber transmitir y saber vender. En ese sentido el mundo jurídico no se ha quedado indiferente todo lo contrario, ha hecho suyas las exigencias y cada vez son más los profesionales del derecho, y los despachos de diferentes tamaños que han tomado conciencia de los retos de la abogacía del siglo XXI

La forma en la que interactuamos cambia de un año para otro e internet nos ofrece herramientas que hasta hace relativamente poco tiempo eran inimaginables. El abanico de posibilidades es a menudo abrumador, sin embargo,  no olvidemos que la esencia de nuestra profesión es la misma. Los profesionales del derecho continúan siendo personas al servicio de personas, no obstante, ante un mercado cada vez más competitivo y cada vez más selectivo tanto por aquellos que ofrecen servicios jurídicos como por aquellos que los demandan, mi duda es: ¿cómo puedo facilitar al máximo el acceso a mis servicios jurídicos a un potencial cliente?, ¿cómo puedo ser la reina del baile?

No es hasta el 2001 que, en España, el Estatuto de la Abogacía otorga un reconocimiento expreso a la libertad del abogado a realizar publicidad de sus servicios, siempre de forma digna, leal y veraz, con las salvedades de no incitar al pleito, revelar nombres de clientes, prometer resultados u ofrecer servicios a víctimas de accidentes. En los últimos años las firmas de abogados han comenzado a aplicar determinadas técnicas de comunicación y marketing, pasando de ver estas disciplinas como una inversión, en lugar de un gasto. 

Somos seres sociales por naturaleza y la comunicación es nuestro medio para entendernos los unos con los otros. La comunicación permite transmitir información e intercambiar ideas u opiniones, pero si no se lleva a cabo de forma efectiva puede dar lugar a una mala interpretación por parte del receptor y, por tanto, no habremos transmitido de forma correcta nuestro mensaje o nuestros servicios. ¿Es la comunicación nuestra mejor herramienta para conseguir lo que necesitamos y lo que queremos? Mi respuesta es sí. Comunicar, transmitir y vender no son verbos que se enseñen en la universidad, pero sin duda son verbos que necesitamos poner en acción. 

En mayor o menor medida, podremos estar de acuerdo o no, con el uso de la publicidad y promoción en el sector legal, sin embargo, desde mi punto de vista no es una pregunta relevante, ya que es indiferente su respuesta: ¿estamos de acuerdo con la publicidad del McDonald’s? Nada que ver la comida rápida con el servicio legal, cierto, pero mucho que ver el objetivo de esa publicidad, que no será otro que la captación de clientes. 

El sector legal es uno de los más tradicionales en la actividad económica española, si no el que más. 

Él método estrella de captación de clientela era, y en gran medida continúa siendo, el boca-oído o la colaboración entre profesionales. Y este método tiene mucho recorrido. Pero si miramos a medio-largo plazo, ni tan siquiera una opinión positiva de un compañero de profesión será suficiente como para que un cliente quiera o pueda corroborar por sí mismo qué clase de profesional somos. Ya ni pensemos en la idea remota de que dicho cliente acuda a nosotros unicamente por una opinión. Por ejemplo, si usted no sabe a qué restaurante ir ¿a quién acude? Los métodos de elección como consumidores y el abanico de posibilidades se ha multiplicado de forma exponencial. Nosotros los profesionales del derecho no debemos dejar pasar la oportunidad que ofrece la primera interacción con el cliente puede ser de infinitas formas. Google lo sabe.

Por lo tanto, cuanto antes empecemos a planificar y a trabajar nuestra estrategia de marketing y comunicación como empresa jurídica, mejor preparados estaremos para asegurar la perdurabilidad de nuestro negocio. Porque tal y como he señalado anteriormente comunicar, transmitir y vender no se enseña en la universidad. Y tampoco, nos enseñan que sin clientes, no hay negocio. 

¿Cómo empezamos?

Cada despacho y profesional del derecho tiene sus propias particularidades y sus propios objetivos, pero todos formamos parte de un mercado en el que ofrecemos unos servicios comunes y si no los ofreces tú, no te preocupes ya que lo hará otro por ti. Por ejemplo, desde mi punto de vista no compartir algunos saberes o algún determinado modelo de escrito es absurdo, compartámoslo. Si lo hacemos bien, nos traerá tráfico a nuestra web y nos dará una reputación digital positiva, y en consecuencia, muy probablemente vuelva a acudir a mi perfil o a mi web. De lo contrario, ya lo hará otro profesional, pero esa reputación, ese tráfico, y ese posible cliente, no será para ti, ¿por qué yo no y tú sí?

En ese sentido me considero una persona muy estratega (véase: cómo la esencia de nuestra estrategia puede ser la clave del éxito o ¿y si arrancamos la clave del éxito?) siempre invito a la reflexión y trato que sea el propio despacho o profesional del derecho que como protagonista se cuestione, ¿y si fuese un potencial cliente por qué me elegiría a mí?

YAHAIRA AGREDO VELÁSQUEZ

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Ramis Abogados – comunicación y marketing jurídico 

Grado en Derecho por la Universitat de les Illes Balears 

Posgrado en marketing y redes sociales por la Universitat de les Illes Balears 

Curso especializado en Marketing y Comunicación para abogados y Despachos de la institución Economist & Jurist School 

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