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Urbanismo en tiempos del Covid-19. A cargo de Juan Manuel Riesgo Vialás.

AD 183/2020

Abstract:

Las consecuencias provocadas por el Covid-19 están afectando de forma notable a nuestro estilo de vida, cabe plantearse si realmente estamos ante un cambio en el sistema urbano Español o solamente ante una mera tendencia. En todo caso, se abren importantes oportunidades de negocio para los profesionales jurídicos.

Palabras Clave:

  • Urbanismo
  • Covid-19
  • Pandemia
  • Derecho Administrativo
  • Negocio
  • Oportunidad

Las consecuencias provocadas por la aparición del Covid-19 son incalculables, ya se empieza a hablar de que provocara un cambio no solo en el tejido productivo si no también en el estilo de vida. Aquí, no solo podemos hablar de si se modificaran costumbres, si no que ya podemos empezar a plantear si cambiara la propia morfología poblacional de las ciudades españolas.

Como, desde hace años he venido asentando entre mis convicciones, la del valor de la historia para la búsqueda de fuentes, en las que fundar soluciones a problemas que pensamos nuevos. Recordaba aquí uno de los razonamientos del Profesor Gustavo Bueno al suscitar la cuestión de la permanencia y la modernidad, que concluía con: es indudable que ha cambiado la tecnología pero el pensamiento se mantiene constante. Así, ideas que pueden parecer modernas, ya estaban presentes hace 2000 años, obsérvese si no, el problema de los impuestos de sucesión actuales y su comparativa con la Lex Iulia de vicésima hereditatium.

Consecuente con esta especie de paradigma asentado en mí  pensamiento, no he podido hacer otra cosa que rastrear en las raíces de nuestra cultura clásica y observar si en otras ocasiones, epidemias y enfermedades han supuesto un cambio en la tendencia urbana.

Por cercanía, estructura y por ser clave en la formación de las primeras ciudades hispánicas la ciudad de Roma es el ejemplo tipo para nosotros. Roma no solo floreció como imperio si no que cambio por completo el concepto que se tenía de poblamiento, el asentamiento ya no se produce únicamente buscando la defensa, la unión de conjunto que permita repeler un ataque si no que se transforman en auténticos espacios urbanos donde residir, con diferentes servicios que mejoren la calidad de vida.

Esta diferenciación es notable en los asentamientos norteños, la denominada “cultura castreña”, donde por la superposición de estratos, se puede apreciar en gran cantidad de ellos un completo cambio en su desarrollo. Los mismos pasan de ser pequeños asentamientos amurallados, con cabañas circulares que en muchas ocasiones servían de apoyo a la propia muralla, a espacios urbanos abiertos, con calles previamente dibujadas, alcantarillado y saneamiento.

Siendo realistas no nos hace falta viajar tanto en el tiempo, si tomamos Madrid como ejemplo, la ciudad hasta finales del s. XIX se encuentra estrangulada en su desarrollo por la cerca o muralla de Felipe IV; más que una muralla como pueda presentarse en el imaginario colectivo, se trataba de una cerca de ladrillo y argamasa que tenía como por objeto una regulación fiscal así como el control de la población que entraba y salía de la ciudad. Aunque se ha querido hacer ver en algunas ocasiones que su demolición se produjo como una respuesta contra un símbolo Isabelino, no es tan cierto como decir que su demolición permitió desarrollar la ciudad y dotarla de condiciones de salubridad básica y es que a lo largo de ese periodo se produjeron importantes epidemias de cólera, como la ocurrida en 1865 que llegó a despoblar la ciudad.

Llegados a este punto cabria preguntarse, si los efectos del Covid-19 provocarán un cambio en la distribución poblacional, vaciando las ciudades y aumentando el número de residentes en urbanizaciones periurbanas. Llegando a formar todo un auténtico modelo económico residencial a imagen de lo ocurrido en EE.UU con las Edge Cities.

España es el país de Europa en el que más porcentaje de población reside en un piso, si nos comparamos con Reino Unido contrapunto en esta cuestión, donde casi un 80% de la población reside en viviendas unifamiliares en España el porcentaje baja hasta un escueto 35%.

Razones para explicar esta diferencia siempre han sido variadas, desde la orografía hasta que los españoles, por su clima y costumbres prefieren convivir en conjunto. Sin embargo la más aceptada y por otro lado lógica; es que se trato en su momento, de un tema puramente institucional. Al igual que ocurrió con los países de la órbita soviética, donde sus ciudades se reconocen por sus torres de apartamentos, todas ellas similares y poco cuidadas desde un punto de vista estético. No se nos puede olvidar el éxodo que se produjo durante el la etapa del desarrollismo, donde hubo que acomodar a una importante cantidad de población que se desplazo del campo a las ciudades. Así, el estado se arrogo en la función de proveer de vivienda a los ciudadanos, construidas principalmente en barrios periurbanos que han sido poco a poco absorbidos por el propio crecimiento de la ciudad.

Y es en este punto, cuando hemos de abordar la situación actual. El confinamiento en el propio domicilio ha provocado un notable interés por las viviendas unifamiliares situadas fuera de la malla urbana; a esto se añade las notables diferencias de criterio que ha existido respecto al mismo, véase como ejemplo en el Principado de Asturias, donde los núcleos de población que no municipios, que no superaban los 5000 habitantes no estaban sujetos a regulaciones de horario respecto a las salidas. Aunque esto puede hacer ya, que alguna persona tenga interés por cambiar de residencia, por si solo yo no lo consideraría un factor determinante. El añadido a esta cuestión viene determinado por la aplicación de las nuevas tecnologías al trabajo, con especial referencia al teletrabajo. Uno de los principales problemas que se encontró en su momento quien vivía fuera de los grandes núcleos urbanos era su falta de servicios y sobre todo la carencia de acceso al mundo digital, sin embargo esta brecha digital se ha llegado a cerrar en muchos lugares, y no solo a cerrar si no que cada vez son más los profesionales liberales que encuentran en este medio, la posibilidad de trabajar en un ambiente más relajado.

Es difícil calcular cual puede ser el aumento de venta de vivienda cuando al mismo índice deberíamos añadir la reforma de viviendas heredadas y que hasta ahora se mantenían como mera segunda residencia de forma esporádica o hasta sin arreglar.

Todo esto, está abriendo un importante abanico para los profesionales jurídicos, pues no solo entra en juego normativa aplicable y derivada del planeamiento urbanístico, si no que los contratos de arrendamiento, compraventa, rehabilitación, etc. son cada vez más complejos. Cada vez son más los particulares que necesitan asesoramiento jurídico en esta materia, es así que ya se puede detectar un importarte incremento de profesionales jurídicos que han visto en este área una buena forma de obtener unos ingresos en un mercado hasta ahora reservado casi de forma exclusiva para inmobiliarias y particulares.

Juan Manuel Riesgo  Vialás

26 de noviembre de 2020


  • Graduado en Derecho por Universidad de Oviedo/Ceu San Pablo
  • Graduado en Geografía y Ordenación Territorial por la Universidad de Oviedo
  • Especialista en planeamiento urbano y derecho urbanístico

info@riesgovialas.es

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